Hoy

Extremadura, sin medalla en los Juegos (de la innovación)

EL pasado mes de julio, cuando los deportistas extremeños estaban a punto de partir hacia Río de Janeiro con la mirada puesta en ganar una medalla en los Juegos Olímpicos, se conocía que Extremadura volvía a quedarse fuera del medallero en otros «Juegos», aquellos en los que compiten las regiones europeas por ser más innovadoras.

Efectivamente, nuestra región quedaba clasificada en el último grupo, el de las regiones innovadoras modestas, uno por debajo del grupo de España y las regiones vecinas de Andalucía, Alentejo y Centro (innovadoras moderadas) y dos por debajo del País Vasco, única región española innovadora fuerte. Esto se puede comprobar en la 7ª edición del Cuadro de indicadores de la innovación regional 2016, publicado por la CE, y que analiza el rendimiento de la innovación de las regiones según ciertos indicadores.

¿Qué significa este dato para Extremadura? ¿En qué medida explicaría otros datos «mejorables» de nuestra región? Basta con acudir a las declaraciones del Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, en la reciente reunión del G20 en China: «Se reconoce a China por haber colocado a la innovación como punto central de su presidencia del G20. Es importante no sólo resolver los problemas del pasado, sino también sentar las bases para el crecimiento futuro, un crecimiento que en gran medida será impulsado por nuevas ideas y tecnologías». Y si no, sería suficiente repasar «el medallero» del cuadro de indicadores Europeo de la Innovación: Suecia es una vez más el líder en Europa, seguida por Dinamarca, Finlandia, Alemania y Holanda. Todos ellos con una tasa de desempleo inferior al 10% (21% España y 27% Extremadura), y con un PIB per cápita por encima del 120% de la media UE (92% España y 67% Extremadura).

Volviendo a nuestros olímpicos, a buen seguro que, tras un merecido descanso, se dispondrán, junto con sus entrenadores, clubes, federaciones y patrocinadores, a analizar los errores y aciertos cometidos y planificar su preparación de cara a obtener mejores resultados en los JO de Tokyo 2020.

¿Se le puede exigir algo parecido a los agentes de la innovación en Extremadura, de tal manera que planifiquen y pongan en marcha un Programa con el objetivo de lograr que Extremadura se sitúe en el grupo de las regiones innovadoras moderadas en el Cuadro Regional del año 2020? Creo que sí.

Veamos quienes son estos agentes. La Ley 10/2010 de la ciencia, tecnología e innovación de Extremadura establece que son agentes del Sistema Extremeño de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTI), la Universidad de Extremadura y otras instituciones académicas y de I+D+i, el Servicio Extremeño de Salud, el Cicytex, los Centros Públicos y Privados de I+D+i, los parques científico-tecnológicos, las fundaciones y otras organizaciones vinculadas a la I+D+i, las empresas públicas y las sociedades mercantiles autonómicas gestoras de I+D+i, las empresas de base tecnológica y las spin-off, los clusters y otras agrupaciones o asociaciones empresariales y empresas que desarrollan actividades de I+D+i, las academias y las sociedades científicas.

Seguro que en el necesario análisis que estos habrán de llevar a cabo se detendrán en algunas conclusiones del cuadro regional: las regiones más innovadoras se encuentran normalmente en los países más innovadores; las treinta y seis regiones líderes en innovación de la UE se concentran en siete estados miembros de la UE (Dinamarca, Alemania, Francia, Países Bajos, Finlandia, Suecia y el Reino Unido); existe un proceso parcial de convergencia en el que las regiones innovadoras fuertes y moderadas reducen su diferencia de rendimiento con respecto a las líderes en innovación; la especialización de las regiones en tecnologías facilitadoras esenciales (TFE: microelectrónica y nanoelectrónica, nanotecnología, fotónica, materiales avanzados, biotecnología industrial y tecnologías de fabricación avanzada) está ligada positivamente al rendimiento de la innovación regional. En este sentido, las regiones vecinas con Extremadura, a diferencia de esta, presentan una especialización en TFE .

Y como es obvio, los agentes del SECTI también deberán analizar el comportamiento de Extremadura en cada uno de los indicadores en los que nos «jugamos la medalla» en innovación.

En esto sentido, los indicadores en los que Extremadura está por encima de su nivel son tres: la población de 30-34 años que ha completado la educación terciaria, el gasto en I+D en el sector público, y el gasto en innovación de las pymes no ligada a la I+D. Los indicadores en los que más ha de esforzarse Extremadura tienen que ver con la actividad innovadora de las pymes: gasto en I+D, inscripción de patentes en la Oficina Europea de Patentes, innovaciones de marketing u organizativas, empleo dedicado a la producción de media-alta o alta tecnología y servicios intensivos en conocimiento. Y vamos especialmente mal, en comparación con las regiones vecinas, en los siguientes indicadores: innovación interna, introducción en el mercado de innovaciones de producto o proceso, exportaciones de productos de media-alta y alta tecnología, ventas de innovaciones 'nuevas', e innovación en colaboración.

Para finalizar, sugiero echar mano de una noticia aparecida en el Diario HOY de Extremadura el pasado 10 de abril, que con el título «Extremadura se aleja de Europa» concluía así: «Según Eurostat, Extremadura cerró 2014 con un Producto Interior Bruto que equivale al 63% de la media comunitaria de los 28 países miembros, con lo que repite los datos de los dos ejercicios anteriores. Se refrenda así el freno al proceso de convergencia, que parecía un objetivo alcanzable en los primeros años del presente siglo».

Manos a la obra. 2020 está a la vuelta de la esquina y esta vez no deberíamos fallar. Proceso participativo (de abajo a arriba) y transversal.