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Tren 'camello', accidentado en O Porriño este viernes. :: efe
Tren 'camello', accidentado en O Porriño este viernes. :: efe

El pobre tren de la Raya

  • Por la frontera más antigua de Europa circulan aún los 'camellos'

Lo de las comunicaciones ferroviarias ente España y Portugal es muy triste. Tengo ante mí la guía de ferrocarriles de 1979. Ese año, tres ferrobuses unían diariamente Huelva con Ayamonte, donde se cruzaba en ferry a Vila Real de Santo António y allí se enlazaba con los Comboios de Portugal, que te llevaban hasta Faro o Lisboa. De Badajoz, partía un semidirecto diariamente camino de Entroncamento y Lisboa. Por Valencia de Alcántara, cruzaban a Portugal el TER de las 15.45 y el Luisitania Exprés de las 6.10.

Por Salamanca, entre Fuentes de Oñoro y Vilar Formoso, pasaban dos expresos, un rápido, un ómnibus y un ferrobús. Y entre La Fregeneda y Barca d'Alva, había un ferrobús que enlazaba en Portugal con un Directo. Al norte, entre Vigo y Oporto, circulaban a diario tres automotores, uno de los cuales llegaba hasta Lisboa.

En 1979, había 15 trenes diarios de ida y vuelta entre España y Portugal: 30 convoyes ferroviarios cruzaban cada día la frontera más antigua de Europa. ¿Qué sucede hoy? Muy sencillo. Cero trenes al sur de Salamanca. Un Trenhotel (Lusitania-Surexprés) entre Fuentes de Oñoro y Vilar Formoso y dos Regional Exprés entre Vigo y Oporto. En 2016, seis trenes cruzan cada día la frontera más antigua de Europa.

La cifra no admite discusión: en 30 años, España y Portugal han clausurado 24 trenes entre los dos países y la comunicación entre ambas naciones por ferrocarril es la más pobre y lamentable de Europa. Pocos trenes, muy lentos y, además, en condiciones precarias. Solo se salva de la quema el Lusitania-Surexprés, que mantiene el confort, pero también la velocidad de los tiempos del carbón.

Está situación, sobre la que se habla mucho pero se hace poco, salvo reuniones periódicas en las que se anuncian grandes proyectos que no se sustancian. Esta situación, digo, tiene ya su tragedia paradigmática con el accidente que el pasado viernes costó la vida a un maquinista, a un revisor, a un estudiante ferroviario en prácticas y a un viajero norteamericano en O Porriño (Pontevedra).

Analicemos este accidente y entenderemos por qué nuestra frontera no es solo la más antigua de Europa, sino también la más pobre y peor comunicada. El convoy accidentado recibía el prosopopéyico nombre de Tren Celta. Lleva años funcionando. Recuerdo haber viajado en él para hacer un reportaje sobre los viajeros que iban cada miércoles desde Vigo hasta Valença do Minho para cortarse el pelo por dos duros, comer barato en el restaurante de la estación fronteriza portuguesa y comprar gangas en su entretenido mercadillo.

Ya entonces, en 1996, era un tren incómodo y algo sucio, de asientos pegajosos y traqueteo infame. Eso sí, tenía mucha gracia y el viaje hasta Oporto, por la desembocadura del Miño y el Atlántico, era una delicia. El Tren Celta que chocó el viernes contra un muro y un poste eléctrico tras descarrilar a la entrada de la estación de O Porriño era un poco más moderno, pero no demasiado. Se trataba de un viejo ferrocarril español alquilado a Comboios de Portugal por Renfe. Es decir, un automotor diésel S-592 construido a principios de los 80 y conocido popularmente como 'camello'.

Estos 'camellos' fueron polémicos en Extremadura porque fue una de las últimas regiones donde se utilizaron para servicios de larga distancia. Comboios de Portugal alquiló 17 a Renfe y dedicó dos al trayecto Vigo-Oporto. Toda una declaración de intenciones pues los 'camellos' son viejos, incómodos y con unas vibraciones tan intensas que leer es difícil y trabajar con un ordenador o una tablet, imposible.

Como el tren era español, pero alquilado a Portugal, conducido por un maquinista portugués, pero con revisor español y viajando a Oporto, pero circulando por vías gallegas, las autoridades de uno y otro país descargan responsabilidades en la nación vecina con sutileza, pero la realidad es tozuda: por la frontera más antigua de Europa circulan los trenes más antiguos de Europa, cuando circulan.