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La caída de la natalidad reduce la petición de ayudas de la Junta

    Sala de neonatos del Hospital de Mérida.
    Sala de neonatos del Hospital de Mérida. / Brígido
    • La convocatoria del año 2016 ha recibido hasta la fecha 1.767 solicitudes, cerca de un 20% menos que la del pasado ejercicio

    Menos niños y por tanto menos petición de ayudas públicas. La caída de la natalidad explica la tendencia a la baja en el número de solicitudes presentadas a la Junta de Extremadura por nacimientos en la región, que a falta de cuatro meses para cerrar la presente convocatoria se acerca a una reducción del 20% respecto a los dos ejercicios anteriores.

    La Consejería de Sanidad y Políticas Sociales de la Junta convocó el pasado 31 de mayo las ayudas para el fomento de la natalidad correspondientes al 2016. Deberían haberse publicado a finales de 2015, pero el retraso en la aprobación de los Presupuestos autonómicos hasta el mes de abril afectó a su aplicación efectiva.

    Estas ayudas están destinadas a niños nacidos entre el 1 de noviembre del pasado año y el 31 de octubre del presente ejercicio. La subvención asciende a 1.400 euros por nacimiento, adopción o acogimiento preadoptivo en localidades que no superen los 3.000 habitantes (para fomentar la población en zonas rurales), mientras que en las que pasen de esa cifra se destina 500 euros por segundo hijo y 1.000 a partir del tercero. Además de cumplir los niveles de ingresos (tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples anual para familias de hasta dos hijos), los interesados deberán acreditar tres años de empadronamiento en la primera modalidad y un año en el resto.

    Las bases reguladoras de estas ayudas fueron creadas por el Gobierno popular de José Antonio Monago y han sido mantenidas por el Ejecutivo socialista de Fernández Vara,lo que facilita las comparaciones. Según los datos aportados por la Consejería de Sanidad y Políticas Sociales, hasta la fecha se han recibido 1.767 solicitudes de subvención, 965 de municipios de menos de 3.000 habitantes y 802 de localidades de mayor tamaño.

    Aún faltan dos meses para el cierre de la convocatoria, ya que abarca a los nacidos hasta el 31 de octubre. Además, los interesados tienen dos meses de plazo para solicitar la ayuda, por lo que aún se pueden recibir peticiones por niños nacidos en julio y agosto. Pero los datos evidencian una caída de demanda respecto a los dos ejercicios anteriores.

    La convocatoria de 2014 recibió 3.265 peticiones, mientras que la del pasado año contó con 3.215. Las 1.767 solicitudes recibidas hasta el momento incluyen ocho meses con plazo de solicitud ya cerrado (de noviembre a junio). Si se hace una proyección hasta octubre, tomando como hipótesis un mismo número de nacimientos por mes (suele variar, pero sin grandes cambios), y sin contar con las peticiones que hayan podido llegar por nacimientos en julio y agosto, se llegaría a 2.650 solicitudes. Esto supondría una caída de más de un 17,5% respecto a la convocatoria anterior y de casi el 19% en relación a 2014.

    Sanidad y Políticas Sociales destina a la presente convocatoria 1.860.200 euros. El crédito es ampliable, como en ejercicios anteriores, en los que se tuvo que variar hasta en dos ocasiones para pasar de 2 millones de euros y atender todas las solicitudes que cumplían los requisitos. Sin embargo, todo apunta a que en esa ocasión no será necesario. Con la estimación realizada, y teniendo en cuenta que en las convocatorias anteriores el 60% solicitantes cumple con los requisitos exigidos, el gasto estaría en torno a 1.750.000 euros.

    Cambio demográfico

    La caída de solicitudes de ayudas a la natalidad coincide con un descenso de nacimientos en la región. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, en el año 2015 vinieron al mundo en Extremadura 8.854 niños. En 2014 se llegó a 9.167. La reducción es del 3,4%.

    Aún no hay datos del 2016, pero todo indica que los índices de natalidad siguen a la baja en la comunidad autónoma. En realidad, se trata de una tendencia que se ha acentuado en los últimos años debido a los efectos de la crisis económica.

    En 2008 la región registró 10.735 nacimientos. Aún estaba lejos de los 16.393 del año 1976, en el que se llegó a la cifra más alta de la serie histórica reciente. Desde entonces, los datos han ido en descenso. En los 80 se bajó de 14.000 y en los 90 de 11.000. Con el nuevo siglo se llegó a estar por debajo de 10.000, pero con el crecimiento económico de mediados de la pasada década se volvió a superar esa cifra.

    2013 fue el primer año en el que se registraron menos de 9.000 nacimientos en la región. En 2014 se pasó de nuevo esa barrera, pero un ejercicio después volvió a caer hasta los 8.854 citados. Sin embargo, las defunciones se han mantenido por encima de 10.000 e incluso marcaron en 2015 un máximo histórico con 11.495. Esto supone consolidar un crecimiento vegetativo negativo que pone en riesgo el futuro de prestaciones como el sistema de pensiones.