Hoy

BBVA espera más crecimiento este año pero rebaja la previsión para 2017

  • El servicio de estudios de la entidad estima que el PIB regional subirá un 2,8% en 2016 y un 1,9% el próximo ejercicio

Previsión al alza para el presente año, pero a la baja para el próximo debido a la incertidumbre política y a las amenazas que acechan a la economía nacional.

BBVA Research, el servicio de estudios de BBVA, eleva la previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto de la región hasta el 2,8% en el presente ejercicio, por encima del 2,3% que planteaba en abril en su informe Situación Extremadura. Sin embargo, si en aquella ocasión estimaba que la comunidad incidiría en la senda alcista en 2017 con una subida del 2,5%, ahora rebaja sus cálculos y considera que llegará al 1,9%.

La entidad presentó ayer el informe Observatorio Regional correspondiente al tercer trimestre del año. Al igual que sucede con Extremadura, respecto al estudio del segundo trimestre realiza para todas las comunidades autónomas una previsión al alza en el crecimiento de este año pero a la baja para el próximo. Aunque no de la misma forma.

La comunidad está entre las que más mejoran en 2016 con cinco décimas al alza. El listado lo encabeza Murcia con siete décimas, mientras que Andalucía y Cantabria sólo avanzan una. Extremadura se acerca así a la media, ya que antes quedaba cuatro décimas por debajo y ahora está a sólo tres.

En 2017 espera el efecto inverso. Para Murcia la revisión para el próximo año es de un punto menos de lo indicado en mayo (del 3,2 al 2,2), mientras que para Galicia y Cantabria sólo es de dos décimas. En la región es de seis décimas, por encima de casi todas las comunidades, lo que hace que se aleje de la media nacional. Si antes se quedaba dos décimas por debajo, ahora esa diferencia se amplía a cuatro décimas.

Muchas incertidumbres

BBVA Research señala que la fortaleza de la actividad en el primer semestre de este año conduce a una revisión al alza del crecimiento del PIB en todas las comunidades autónomas para 2016. «El empuje del turismo y el dinamismo del consumo privado son generalizados, si bien toman mayor intensidad en las comunidades insulares y del este peninsular que en las del oeste», apunta el informe.

En el caso de Extremadura, destaca que el aumento del gasto público más allá de lo previsto podría estar también contribuyendo a impulsar la actividad, como sucede en Murcia, Islas Baleares, Cataluña y Asturias. La entidad afirma que, si se mantuviera la senda de comportamiento que muestran los datos conocidos, el gasto primario (sin contar con los intereses) aumentaría por encima de lo presupuestado en 14 de las 17 comunidades autónomas. «Como consecuencia, por lo menos ocho podrían finalmente incumplir el objetivo de déficit, ya revisado al alza hasta el 0,7% del PIB regional», añade. Aunque no lo menciona expresamente, todo indica que la región se encuentra dentro de ese grupo.

Sin embargo, para 2017 se revisa a la baja el crecimiento en todas las comunidades, aunque también se espera que haya menos diferencias entre ellas. La entidad apunta que los elementos que han impulsado la actividad hasta la fecha comienzan a perder fuerza. «La economía global no acelerará su crecimiento como se tenía previsto, en parte como consecuencia de los posibles efectos negativos del brexit, afectando especialmente a las comunidades del este peninsular», explica.

Asimismo, la senda esperada para el precio del petróleo se ha revisado al alza, limitando por tanto el impacto positivo sobre aquellas regiones que presentan un uso más intensivo de combustible. Es el caso de Extremadura, para la que estima que los bajos precios actuales del crudo tienen un impacto positivo de hasta tres décimas de su PIB.

En cuanto al empuje de la economía interna, se espera un menor impulso fiscal en 2017, un año para el que aún pesa la incertidumbre sobre la situación política nacional. «Ello puede implicar, en el sector privado, el retraso de algunos proyectos de inversión o de decisiones de compra de bienes duraderos», explica BBVA. «La falta de gobierno se traduce en aplazamientos en la toma de decisiones. Los efectos de limitaciones como estas pueden ser mayores en aquellas comunidades con un menor margen de actuación fiscal, es decir, las más endeudadas y con mayor déficit». Una situación en la que se encuentra Extremadura.