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La inversión pública cayó el 33% en los primeros siete meses sin gobierno

La inversión pública cayó el 33% en los primeros siete meses sin gobierno
  • El descenso de la licitación pública por parte de la Junta de Extremadura ha sido del 70% respecto al periodo enero-julio del año pasado

La falta de gobierno en Madrid empieza a traducirse en cifras. Y la más relevante es la caída de la licitación de casi todas las administraciones públicas, que en los siete primeros meses del año, coincidiendo con una etapa en que el Ejecutivo está en funciones y la repetición de las elecciones, cayó en Extremadura un 33,9 por ciento en comparación con el mismo periodo de un año antes. Se debe sobre todo al parón de las obras del AVE.

Esto significa que si en los primeros siete meses de 2015 la inversión en obra pública del Estado, la comunidad autónoma y los entes locales fue de 170,5 millones de euros, en este 2016 ha bajado hasta los 112,7 millones en la región, lo que en distribución por territorios supone el 2 % de la licitación global registrada en España, según los datos de Seopan, la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras que monitoriza periódicamente la licitación pública.

La situación no es muy diferente en toda España, donde la caída de la licitación pública fue de un 14,2% de modo global.

Hay que saber que en este año las inversiones realizadas desde la Administración General suponen en España 42 euros de cada cien del montante total destinado a concursos públicos. Desde las comunidades autónomas son 26 de cada cien euros y los 32 euros restantes salen de las administraciones locales, que han sido las únicas que sí han dedicado más dinero a licitaciones en todo el país en estos siete meses, un 5,4% más respecto al año pasado, mientras que la Administración general está dedicando el 16,1% menos y las comunidades el 27,9% menos respecto a 2015.

Solo hay cinco comunidades en las que entre el año pasado y este ha subido la inversión pública de enero a julio: Aragón (14,7%), Valencia (8,4%), Galicia (16,5%), Madrid (23,8%) y La Rioja (170,5%). La comunidad donde más bajó fue Castilla la Mancha (-48,8%). Extremadura (-33,9%) es la sexta y solo ha recibido mayor inyección económica de las administraciones en términos relativos, además de la mencionada, que Murcia (-47,7%), Navarra (-77,5%), Canarias (36,2%) y Andalucía (-37,5%).

Sin embargo, más llamativo resulta que la Junta de Extremadura haya sacado a concurso incluso menos que el Gobierno central en estos primeros siete meses. En los tres primeros meses de este año ha sido la única comunidad autónoma que no sacó a concurso una sola obra pública, mientras que en abril, mayo, junio y julio sacó a licitación por valor de 18 millones de euros. Esta cantidad supone un 70,8 % menos que en este mismo periodo en 2015, ya que entonces en los primeros siete meses la licitación fue de 61,7 millones.

A la espera de los datos de agosto, hay que tener en cuenta además que no se prevé un aumento significativo, pues si en los tres primeros meses no hubo concursos para contener el déficit, el 1 de septiembre se cerró el presupuesto y solo se saca a licitación lo que esté comprometido.

Extremadura no fue el único gobierno regional que dejó de sacar a licitación obras. Las comunidades autónomas sacaron a concurso proyectos por valor de 1.436,9 millones hasta julio, lo que arroja un desplome global en este nivel de la Administración del 27,9% respecto al año anterior.

Solamente en Navarra (-82,7%) y en Canarias (-87,5%) descendió porcentualmente la licitación de sus gobiernos más que en la región. Por contra, solo los ejecutivos de tres comunidades aumentaron de enero a julio el dinero destinado a concursos respecto a 2015. Son la Junta de Andalucía (3,2%), la Junta de Castilla y León (122,7%), la Comunidad Autónoma de Madrid (3,4%) y el Gobierno de la Rioja (31%).

Recuperación ralentizada

Con el previsible descenso en licitación pública cuando acabe este 2016 se confirmaría una tendencia a la baja que se había roto en 2013 y que regresó en 2015. Así, el importe de licitación pública de todas las administraciones fue de 769 millones de euros en 2010, pero en 2011 se produjo un acusado descenso hasta los 187 millones.

En 2012 se tocó suelo con 119 millones y un año después la cantidad destinada a concursos públicos en la región volvió a remontar alcanzando los 408 millones de euros, que en 2014 volvió a subir a 689 millones en lo que parecía un claro indicio de recuperación económica que se vio truncada al registrar 239 millones de euros el año pasado.

Con la tendencia observada en este 2016, cuando aún se prevén varios meses más con un gobierno en funciones, parece complicado que el ritmo de inversiones públicas recupere su pulso habitual con cifras anteriores a la llegada de la crisis.