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Guadalupe despide con fervor su Año Santo

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/ L.Cordero

  • El Arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, pronunció una homilía ceñida al concepto de la misericordia

  • Cientos de peregrinos muestran su devoción en los actos religiosos del Día de Extremadura

Muchas horas a sus espaldas llevaba Carmen Camacho cuando la imagen de la Virgen hizo su aparición en el apabullante claustro mudéjar de la basílica. «Hemos salido a las cuatro de la mañana de Malagón, en Ciudad Real, y nos volvemos a las tres». Carmen forma parte de un grupo mujeres que se declaran «muy devotas de la morenita», y si pueden, no faltan. Guadalupe se llenó ayer de personas de aquí y allá buscando ese soplo espiritual que desprenden los lugares de peregrinación.

Dos días antes de su boda Mari Ángeles Ciezar mostraba sus rodillas amoratadas después de recorrer el claustro andando sobre ellas. «Tengo 31 años y todos ellos he venido, este es muy especial por la boda, y vengo a pedir salud y que todo vaya bien». Procede de Garciaz, un pueblo a unos 70 kilómetros, aunque lleva seis años viviendo en Bilbao. María Teresa Fernández, que procede de Navalvillar de Pela, aunque lleva 43 de sus 67 años en Madrid, también reconocía que la cita con la patrona es obligada.

Aunque las temperaturas no se mostraron tan fieras como los últimos días, el abanico fue el complemento de muchos de los que presenciaron estos actos. También los móviles, cuyas iluminadas pantallas acompañaron, como antorchas digitales, el paso de la imagen. Y como banda sonora, voces como las de la escolanía Pueri Angelorum de Castuera, la Coral de Santa María de Guadalupe y un reguero de 'piropos' como «¡Viva la reina de la hispanidad!» o «¡Viva la morenita de Villuercas!». La imagen circuló con su manto rico y llenó la memoria de cientos de dispositivos.

Este acto religioso fue presidido por el Arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, que pronunció una homilía ceñida a la misericordia, un concepto que ha articulado el Año Santo guadalupense, acontecimiento que ha hecho crecer la afluencia de público a lo largo de los últimos doce meses y que ayer puso su punto y final.

Rodríguez, sin alusión al contexto social o político español ni a cuestiones regionales como la eterna reivindicación de que el monasterio pase a las diócesis extremeñas, subrayó la importancia de la ternura y dibujó la imagen de un «Dios concreto, que tiene amigos y participa de la fiesta». La misericordia, dijo, «desecha la idea de que nos valemos por nosotros mismos».

El acto contó con la presencia del presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, y del expresidente Jose Antonio Monago, además de representantes de las distintas instituciones de la comunidad, como la presidenta de la Asamblea, Blanca Martín Delgado, o la delegada del gobierno en Extremadura, Cristina Herrera. Ocuparon los bancos principales del recinto religioso. Detrás de la reja, mucho público. Nula separación entre cuerpo y cuerpo que genera calor humano.

Voluntarios

Alrededor de 30 voluntarios de Cruz Roja trabajaron atendiendo a las personas que recorrieron de rodillas el claustro. Heridas y hematomas son los daños más comunes. La Asociación de Damas de Guadalupe también se encarga de atender a las personas que han recorrido a pie distintos tramos hasta llegar a la localidad. Ayer aseguraban que todo había estado tranquilo.

Otros protagonistas de esta festividad, muy ligados a la vida de esta población ubicada en Villuercas, son los miembros de la Asociación de Caballeros de Guadalupe. Su tesorero, Agustín Villa, explicaba que el Año Jubilar guadalupense había aumentado mucho la afluencia de peregrinos que se han acercado hasta esta localidad para alcanzar los privilegios. En Guadalupe es año jubilar cada vez que la solemnidad litúrgica coincida en domingo.

La jornada festiva también tuvo su reflejo en el ocio. Los bares de la localidad se mostraban llenos, igual que las tiendas de gastronomía y recuerdos, muchos de ellos marcados con la conmemoración de este Año Santo. En la panadería Pascual, donde elaboran dulces de forma artesanal, también reconocían que esta cita especial les ha venido muy bien. Ayer había una considerable fila de personas dejándose tentar por todas sus delicias. Fervor y placeres en Guadalupe no están reñidos.