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Extremadura colabora para establecer la zona de impacto de la fiebre hemorrágica

  • El virus se detectó por primera vez en España hace seis años en las lindes del río Tajo en Cáceres

El consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, explicó ayer que su departamento trabaja junto con las comunidades autónomas de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura en establecer la «zona de impacto» en torno a la que se produjo el contagio de fiebre hemorrágica Crimea-Congo y destacó la evolución de los pacientes afectados, que «en pocos días podrán hacer una vida normal».

Sáez Aguado se refirió a la reunión mantenida entre los directores generales de Salud de estas cuatro comunidades, después de que se registrara el caso de un abulense que falleció en Madrid tras haberse contagiado supuestamente por la picadura de una garrapata en la provincia de Ávila.

El consejero señaló que se mantendrá la vigilancia y se trabaja en establecer la zona de impacto del virus, puesto que «puede que su presencia no se circunscriba a un único municipio».

Detectado hace seis años

En el año 2010, en las lindes del río Tajo en Cáceres con la frontera portuguesa, un grupo de expertos del Centro de Rickettsiosis y Enfermedades Transmitidas por Artrópodos Vectores del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital San Pedro-Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (Cibir) detectó el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea Congo en garrapatas retiradas de unos ciervos.

En concreto, estos animales fueron infectados por el virus a través de una especie de garrapatas, del tipo Hyalomma, Hyalomma lusitanicum.