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El SES intenta frenar los abusos en los certificados médicos

La mayor parte de las consultas sobre certificados proceden de los médicos de atención primaria.
La mayor parte de las consultas sobre certificados proceden de los médicos de atención primaria. / HOY
  • Pide a los facultativos que no los emitan para prácticas deportivas o laborales, ni para viajes o actividades de riesgo

Cada vez son más los pacientes que acuden a su médico de cabecera para pedirle un certificado médico que acredite que están en condiciones de practicar deporte, desempeñar un trabajo determinado, presentarse a una oposición, o porque lo necesitan para acceder a algún tipo de prestación o emprender un viaje, por citar algunos de los casos más comunes. Muchos facultativos llevan tiempo trasladando a los colegios profesionales sus dudas sobre cómo actuar en estas situaciones, una incertidumbre que el Servicio Extremeño de Salud (SES) ha querido aclarar publicando una instrucción sobre cómo deben actuar los médicos ante la solicitud de certificados por parte de los usuarios para frenar los abusos.

La instrucción fue publicada ayer en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), y desde este momento se convierte en el texto de referencia al que acudir en caso de duda, de reclamaciones de pacientes o de malas prácticas al respecto por parte de los facultativos, que también vienen contempladas. El SES se refiere en concreto a los certificados médicos, que son de tipo administrativo, tiene una vigencia limitada en el tiempo y su petición obedece casi siempre a exigencias de instituciones o empresas que piden a los interesados que acrediten que pueden optar a determinados servicios o beneficios sociales, o que están cualificados físicamente para desempeñar una tarea. Se distinguen por lo tanto de los informes clínicos, que son documentos esencialmente médicos, cuya vigencia no se limita a un periodo de tiempo y que sirven para dejar constancia de un estado de salud.

El SES indica que la emisión de certificados médicos «a menudo ocupa un tiempo muy valioso en el ámbito asistencial, sobre todo en atención primaria, no sólo por su elevada frecuencia sino también por las numerosas dudas que generan respecto a la obligación de emitirlos y sobre cuál ha de ser su contenido, ya que estos documentos pueden adquirir una gran importancia en el apartado médico-legal».

Denegación

El SES recuerda que, aunque los certificados son «un derecho del paciente», el médico no debe emitirlos «si tiene falta de datos o carece de pruebas que le permitan afirmar los hechos que deben ser certificados». De este modo, señala que «no existe la obligación de certificar aptitudes para prácticas deportivas o laborales, para realizar viajes u otras actividades que entrañen riesgo o presupongan capacidades no demostradas en el paciente». Además, se debe rechazar siempre la expedición «sobre circunstancias desconocidas o de imposible comprobación».

Además, aclara que «no puede ser exigible la realización de exploraciones complementarias con el fin específico de objetivar estos niveles de actitud». En estas situaciones, el SES indica que el interesado debe acudir para obtener el certificado a «los médicos u organismos competentes en cada caso», entre los que menciona a especialistas en medicina del trabajo y del deporte, centros médicos privados, centros de reconocimiento, etcétera.

El presidente del Colegio de Médicos de Badajoz, Pedro Hidalgo, dijo ayer que poner coto a los abusos en la emisión de certificados médicos es desde hace tiempo «una lucha de los colegios profesionales» para evitar la «perversión» del sistema. «A partir de ahora los médicos sabrán en qué casos están obligados a expedirlos y en cuáles no», señaló Hidalgo, quien recalcó que el criterio general es que «sólo se pueden hacer certificaciones de aquello de lo que se tengan los datos y sin tener que recurrir a pruebas adicionales». Por este motivo, explicó, el médico no puede certificar cosas como que alguien tenga la capacidad necesaria para practicar un deporte de gran exigencia física, ya que para eso habría que llevar a cabo pruebas específicas, pero sí, por ejemplo, que un paciente suyo está diagnosticado como asmático y por lo tanto no es aconsejable que realice determinadas actividades.

Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Cáceres, Carlos Arjona, aseguró que esta instrucción del SES era necesaria por la gran cantidad de consultas relativas a los certificados que estaban recibiendo por parte de los profesionales. «Igual que el médico de cabecera no hace certificados para el carné de conducir o la licencia de armas, tampoco lo debe hacer para otra cuestiones sobre las que no tiene la información necesaria sobre el paciente», señaló Arjona.

También hay puntos de vista que recelan del contenido de la instrucción. Es el caso de Felipe Bachiller, secretario regional de salud de UGT, quien ayer anunció que pedirá «explicaciones» al SES en la próxima mesa sectorial sobre los motivos que han llevado a dictarla, si bien opina que la mera necesidad de hacerlo «pone en evidencia una vez más las carencias del sistema».

Además de señalar cuándo no se debe emitir el certificado médico, la instrucción recoge los criterios a seguir en el caso de hacerlo. Recuerda que se trata de un documento público, y que para que sea acorde a las normas de deontología médica su contenido ha de ser «veraz y auténtico». El texto debe ser «conciso, redactado de forma clara y expresando lo estrictamente necesario», y «se han de omitir comentarios personales y valoraciones sobre la situación familiar o personal.

El SES recuerda a los médicos que «resulta punible la expedición de certificados de complacencia o falsos», y que pueden incurrir en revelación de secreto profesional si lo emiten a petición de una persona distinta al interesado. Además, debe expedirse en el impreso oficial de los colegios de médicos, y de hecho el SES va a informar a todas las administraciones públicas extremeñas de que siempre hagan constar que piden «certificado médico oficial» cuando se lo soliciten a los usuarios para algún trámite.