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Un incendio puede reactivarse meses después de extinguido

Un incendio puede reactivarse meses después de extinguido
  • plan contra incendios de hoy y aeffor

  • Los expertos aseguran que los fuegos de subsuelo, sin llama y lentos, se originan bajo la superficie sin que el agua llegue hasta ellos

Un incendio puede reactivarse aunque parezca que está apagado. Los vecinos del Galindo y Las Mogollonas de Cáceres, donde se ha producido el primer gran incendio del verano, han manifestado públicamente su inquietud por no explicarse cómo el fuego pudo volver a hacer acto de presencia el lunes cuando parecía que todo había acabado.

La explicación está en los denominados fuegos de subsuelo que se propagan bajo la superficie y que están alimentados por la elevada presencia de materia orgánica seca. Incendios que no tienen llama por no disponer casi de oxígeno y que avanzan lentamente, quemando despacio. Pueden durar días, semanas e incluso meses y aparecer cuando todo el mundo se ha olvidado del original.

Fue lo que ocurrió en los incendios de Las Tablas de Daimiel en 2009 y en La Gomera en 2003. Más cerca, en Extremadura, tras el incendio de Las Hurdes en 2003, la lluvia de invierno arrastró y acumuló troncos y ramas en el puente de La Pesga, que en el verano de 2005 quedaron al descubierto por la bajada del nivel de agua. Esa materia orgánica prendió por un cigarrillo dos veranos después, estuvo ardiendo más de dos meses y solo salía humo cuando se quemaba alguna piña o rama de la superficie.

En un escenario como el de Cáceres, un incendio de este tipo puede producirse, por ejemplo, en el musgo que hay bajo canchos y berrocales, imposible de detectar y capaz de dar la cara en cualquier momento.

El agua no apaga el fuego de subsuelo porque no penetra, al formar la ceniza una película impermeable. Si se producen en escenarios con pendiente, además, el comportamiento del agua es discurrir por la superficie en lugar de adentrarse bajo la tierra.

Lo que se puede hacer ante esta situación es vigilar que ese fuego se consuma o picar hasta eliminar las raíces que están ardiendo y el mantillo, buscando llegar al suelo mineral que es incombustible.