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Educación suprime a los policías tutores por ser una figura alegal

Los policías que realizan las funciones de agente tutor en Plasencia. :: DAVID PALMA
Los policías que realizan las funciones de agente tutor en Plasencia. :: DAVID PALMA
  • Sindicatos y federación de padres respaldan una iniciativa que persigue acotar las funciones de los cuerpos de seguridad en el ámbito docente

Hay 57 centros educativos que tienen hoy asignado un agente tutor en la región. Y no habrá ninguno. La Consejería de Educación ha decidido suprimir esta figura por ser alegal, por un lado, y por provocar quejas también de diversos colectivos, por otro.

Su objetivo no es zanjar la colaboración entre la escuela y la Policía Local. Pero sí regular y acotar las funciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el ámbito educativo, y enmarcarlas en el Plan Regional de Convivencia en el que trabaja y dentro del cual también se está procediendo a actualizar el protocolo contra el acoso escolar y otros conflictos que puedan surgir en el aula para adaptarlos a la realidad de hoy. Una tarea puesta en marcha por el departamento de Esther Gutiérrez, que fue presentada ayer en la Permanente del Observatorio de Convivencia y que aplaudieron sindicatos y federación regional de padres Freapa.

El agente tutor es un policía local que ayuda al equipo directivo del colegio o instituto a resolver los conflictos que surjan dentro del aula. Se trata de una figura que en Extremadura genera opiniones enfrentadas y que ya funcionaba en otras comunidades autónomas cuando en el curso 2012-2013 se puso en marcha en Plasencia. Comenzó con el objetivo de hacer frente al absentismo, aunque después ha ido ampliando sus funciones y hoy los agentes tutores se ocupan también de resolver los casos de acoso escolar. En el curso en el que se estrenaron en Plasencia se contabilizaron 115 casos de absentismo y, en la actualidad, el número se ha reducido a la mitad.

Es el motivo por el que el Gobierno de José Antonio Monago, en septiembre de 2014, dio la oportunidad a todas las localidades de contar con la figura, si así lo aprobaban los consejos escolares de los centros docentes. Para ello bastaba con que el centro de turno firmara un convenio con el ayuntamiento de la localidad. Y este es el motivo por el que la Consejería de Educación mantiene que la figura del agente tutor es alegal. Así lo anunció ayer el secretario general en la reunión de la Permanente del Observatorio de Convivencia.

«Nos ha explicado que los centros no pueden firmar convenios y que, por eso, el programa de agente tutor no tiene base legal alguna», señaló Alfredo Aranda, de PIDE, y corroboró Mercedes Barrado, de CSI-F, los dos sindicatos con presencia en el citado órgano. Pero más allá de la situación de alegalidad, las funciones que realizan los agentes han sido motivo de crítica por parte de los educadores y trabajadores sociales, que consideran que están usurpando su labor, así como también por parte de algunos padres y docentes, que creen que no es positivo para un centro «ver con asiduidad a policías uniformados y armados junto a las aulas», critica José Luis Casado, del Ampa del IES Pérez Comendador de Plasencia.

«Por tanto lo que se nos ha comunicado es que se va a proceder a la anulación de este programa y desde nuestro punto de vista la decisión es correcta», valora PIDE. «Las medidas para prevenir o intervenir en situaciones de acoso las tienen que poner en marcha los docentes, no la policía», añade Aranda.

«Estamos a favor de que haya una estrecha colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pero no para que realicen funciones docentes», declara Mercedes Barrado.

«La comunidad educativa debe contar con los recursos precisos para atajar los problemas del aula y los policías deben realizar sus funciones, que son otras», mantiene Joaquín León, presidente de Freapa. «La colaboración puede ser puntual y preventiva, pero desde luego no puede ser que dirijan casos de acoso o que vayan a los domicilios en busca de los escolares que no acuden a clase».