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Unos 25.000 cazadores saldrán a la media veda hasta el 13 de septiembre

Un cazador dispara desde su puesto en una finca próxima a la localidad pacense de Cheles. :: hoy
Un cazador dispara desde su puesto en una finca próxima a la localidad pacense de Cheles. :: hoy
  • El periodo de caza arranca oficialmente el próximo sábado y a pesar de las dificultades con la tórtola se impone el optimismo en el sector

. La caza menor sigue sin lograr recuperar el lustre de épocas anteriores pero mantiene su atractivo. Dentro de seis días, el próximo sábado, miles de escopetas se echarán al monte y a decenas de fincas de la región tras cuatro meses y pico de silenciosa recogida. Las previsiones de la Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza) indican que unos 25.000 cazadores pueden salir a la media veda, aunque colectivos como la Asociación para la Conservación de la Naturaleza y la Caza en Extremadura (Aconcaex) rebajan esa cifra a la mitad. «Es algo difícil de saber realmente, pero seguro que mucha gente saldrá a cazar, haya más o menos caza, porque tenemos muchas ganas», resume Javier Guillén, de 45 años, cazador de Mérida. La media veda se extiende oficialmente desde el 22 de agosto al domingo 13 de septiembre.

En Extremadura hay algo más de 70.000 licencias de caza y la región cuenta con casi 300 sociedades de cazadores, aunque el impacto de los problemas cinegéticos y la crisis general ha hecho disminuir el número de escopetas que cada año salen al campo. «Sí, ha bajado en los últimos años aunque quizás ahora se perciba un repunte», indica José María Gallardo, presidente de la Federación Extremeña de Caza. Con todo, este año se respira un ambiente de algo más de optimismo, según ha podido verificar el diario HOY de varias fuentes consultadas, aunque no haya muchas más especies disponibles que el año pasado.

La orden de la Junta establece la codorniz en la modalidad de al salto, tórtola común, palomas, estornino pinto, urraca, grajilla, ánade real y zorro en la modalidad de puesto fijo como las especies permitidas para cazar en este periodo, en el que queda prohibido la utilización de reclamos. La estrella es la tórtola, que «cada vez está peor», relata Guillén.

La norma marca que no se pueden matar más de 15 ejemplares por cazador y día, y fija que en aquellas fincas en las que se haya alimentado en comedores la distancia mínima de colocación de los puestos al comedero deberá ser de 200 metros.

«Donde se han cuidado hay porque se ha criado bien este año; donde no, no las hay. Así de sencillo», resume el presidente de Aconcaex, Luis Felipe Gutiérrez. «La tórtola se asocia al momento de desempolvar las escopetas», añade el presidente de Fedexcaza. Es la especie preferente para los cazadores extremeños. Y no solo eso. «También es una fuente de ingresos importantes», añade Gallardo. «En los años buenos, cuando la población de tórtolas era más importante, venían a la región gente de toda España, y también de otros países, principalmente de Francia y de Italia, pero es verdad que las jornadas de caza han bajado mucho para la media veda, que se mantiene gracias sobre todo a la paloma torcaz. Parece que este año hay más», señala.

Mientras, los cazadores se quejan del peso que está adquiriendo otro tipo de tórtola. «La tórtola turca está haciendo mucho daño a la salvaje. La está echando de aquí», agrega el cazador emeritense Javier Guillén. La tórtola turca representa un perjuicio económico, pues se come el grano, pero además no puede ser cazada, y por ello una de las mayores demandas del sector es que pueda ser considerada como especie cinegética.

Crisis y licencias

El furtivismo también ha tenido su impacto en el sector, relata Gutiérrez, de Aconcaex, quien con datos de la Guardia Civil correspondientes a 2013 dice que han aumentado los delitos relacionados con esta práctica en hasta un 30%. Algunos lo achacan a las necesidades económicas generadas por la gran crisis.

«El campo y la caza no son ajenos a la crisis pero también la crisis ha supuesto una rebaja de los costes. A quien le gusta la caza sigue siendo cazador, ahora y antes, y lo será para toda la vida», remata Guillén.

En medio de este panorama, un factor que puede aumentar la presencia de cazadores de otras regiones. En este año, las comunidades de Galicia, Asturias y Aragón se han unido a Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid, Castilla y León y el Gobierno central para ofrecer a los cazadores y pescadores una licencia interautonómica que les permita moverse por estos territorios sin que tengan que sacar un permiso en cada lugar. En abril de 2014, Extremadura, junto a las dos Castillas y Madrid, firmaron con el Ministerio de Agricultura el protocolo para la puesta en marcha de una licencia única de caza y pesca, que prevé el establecimiento de la misma tasa para practicar estas aficiones en estos territorios, 70 euros en el caso de la caza, se anunció en abril de este año.

millones de euros puede llegar generar la actividad cinegética en Extremadura cada año. En el peor de los casos, la cifra se puede quedar en 400 millones. Lo dice José María Gallardo, presidente de la Federación Extremeña de Caza, para subrayar su peso en nuestra comunidad