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El incendio de la Sierra Gata arrasa 8.237 hectáreas, el 6% del paisaje de la comarca

  • El Infoex aún no da el fuego por controlado y en la zona se mantiene un amplio despliegue sofocando pequeños focos

El incendio que comenzó el pasado jueves en Acebo y aún no ha sido dado por controlado, se ha llevado por delante 8.237 hectáreas, según el Sistema de Información Europeo sobre Incendios Forestales ('European Forest Fire Information System' en su denominación original), un organismo oficial, adscrito a la Comisión Europea. Esa cifra supone el seis por ciento del territorio de la comarca de Gata, de cuya mancomunidad forman parte 19 municipios.

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Tres de ellos han visto buena parte de su término reducido a cenizas en los últimos cinco días: Acebo, Hoyos y Perales del Puerto, las localidades que entre el jueves y el domingo tuvieron que ser desalojadas de manera preventiva por la densidad de la nube de humo que hacía el ambiente casi irrespirable y por la amenaza que suponía la proximidad de las llamas. Ayer se retiraron del lugar los medios llegados desde Andalucía, Castilla y León y Portugal, y a lo largo del día apenas se vio fuego en la zona. Algún pequeño foco, como es habitual en incendios de estas dimensiones, sofocado por los bomberos forestales y el resto del operativo en la zona, en la que se mantuvieron 46 retenes terrestres y 17 medios aéreos, en total unas quinientas personas vigilando que el fuego no se reactivara. La gran extensión del perímetro y las previsiones meteorológicas, que anunciaban temperaturas de hasta 35 grados y rachas de viento puntuales de sesenta kilómetros por hora, movieron a los responsables del despliegue a mantener activado el nivel dos de peligrosidad, que es el obligado cuando se requiere la presencia de medios estatales como la Unidad Militar de Emergencias.

De hecho, esas rachas cambiantes supusieron un hándicap importante para el operativo, especialmente durante la noche, cuando los helicópteros e hidroaviones no pueden actuar. Los continuos cambios repentinos en la dirección del viento, unidos a la longitud de llama -en estas situaciones alcanzan decenas de metros- aconsejaron mantener en lugar seguro a los retenes terrestres para evitar daños personales. Otro factor añadido a la lista de inconvenientes para diseñar la estrategia de ataque fue la condensación del humo, que complicó y a ratos impidió el trabajo de helicópteros e hidroaviones.

La suma de estas circunstancias ha pesado de forma clave en que la cifra de hectáreas quemadas se sitúe por encima de las ocho mil. El dato que a día de hoy aporta la Comisión Europea puede diferir, aunque no en gran modo, del que reseñe finalmente el Infoex (plan de lucha contra los incendios forestales en Extremadura), algo que presumiblemente no sucederá hasta que el fuego se dé por extinguido y se haya producido el vuelo para medir la superficie quemada. Ayer, el director general de Medio Ambiente, Pedro Muñoz, aseguró que se han perdido en torno a 7.500 hectáreas. Además de a los tres términos municipales mencionados, el fuego rozó otros cinco: los de Gata, Cilleros, Villamiel y San Martín de Trevejo, además del de El Payo (Salamanca).

A esto hay que sumar que la comarca ha padecido varios incidentes importantes en los últimos años. En el periodo 2001-2013 (último año con estadísticas definitivas del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente), en la Sierra de Gata se produjeron 1.334 incendios que destrozaron 9.300 hectáreas forestales, según la información recogida ayer por la organización conservacionista SEO/Birdlife. Sumadas a las 8.273 del fuego que aún está activo, suponen el 14 por ciento del territorio de la comarca, que abarca más de 125.000 hectáreas. En esta superficie hay sitio para 19 localidades, de las que varias conservan su riqueza natural casi intacta. La lista de pueblos de la Sierra de Gata la integran Acebo, Cadalso, Cilleros, Descargamaría, Eljas, Gata, Hernán Pérez, Hoyos, Perales del Puerto, Robledillo, San Martín de Trevejo, Santibáñez el Alto, Torre de Don Miguel, Torrecilla de los Ángeles, Valverde del Fresno, Vegaviana, Villamiel, Villanueva de la Sierra y Villasbuenas de Gata.

El tirón turístico

Dentro de la amplitud de la comarca, la zona afectada queda enclavada en la parte central, y es desde hace años una de las de mayor tirón turístico, por el atractivo de sus paisajes y sus piscinas naturales, vacías desde el pasado jueves al mediodía, cuando saltó la chispa inicial. En ese momento había cuatro focos, que luego se fueron multiplicando hasta configurar uno de los incendios más dañinos de la historia reciente de la comunidad autónoma. Una pista de la trascendencia social del siniestro la aporta el dato que ayer hizo público el servicio de urgencias y emergencias 112: entre el mediodía del jueves y las diez y media de la mañana de ayer, recibió 12.068 llamadas telefónicas relativas a este fuego, que se movió por la zona de forma errática.

El mapa de la zona quemada que aporta el Sistema de Información Europeo sobre Incendios Forestales (EFFIS) muestra cómo las llamas rodearon el casco urbano de Hoyos, cuyo término municipal ha ardido «en un noventa por ciento», según declaró ayer su alcalde, Óscar Antúnez. El fuego trazó una herradura -dejando libre la zona sur- en torno al casco urbano de Perales del Puerto e igualmente abrazó al de Acebo. También se puede apreciar cómo se extendió -sobre todo en la madrugada del viernes al sábado- hacia las proximidades de Moraleja. Ahí, las llamas se toparon con una paisaje distinto, el propio de las zonas de regadío, con menos combustible y más húmedo.

Entre el jueves y el domingo, las llamas fueron evolucionando sin un patrón definido durante un periodo de tiempo prolongado. El viento las movió de un sitio a otro, lo que también dificultó el diseño de un plan de acción. A ello hay que añadir que dada la amplitud del perímetro, fue una constante la aparición de focos en distintas partes del monte, alejados entre sí.

Dentro del área afectada hay varias isletas de paisaje intacto, como no es extraño que suceda en Grandes Incendios Forestales (reciben esta catalogación aquellos que superan las quinientas hectáreas de superficie afectada). La explicación suele estar en la orografía del terreno, en la labor de los medios de extinción protegiendo determinadas áreas y también en que el fuego llega a avanzar a tal velocidad que pasa por encima de algunas zonas.

La dirección y la fuerza del aire son factores claves en la lucha contra este tipo de siniestros, y en el caso concreto del que afecta al norte de la región desde el pasado jueves, era un factor en contra que ya contemplaba el plan Infoex. En su parte meteorológico para el periodo del 5 al 9 de agosto, ya especificaba «condiciones de inicio muy favorables durante toda la semana». Ese mismo informe destacaba «la escasa humedad del combustible, con un déficit de la vegetación muy marcado». Este aspecto en concreto, el de la sequedad derivada de la falta de lluvias, ya era especialmente preocupante en una parte de la zona finalmente quemada.

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CONSECUENCIAS

Los habitantes de Gata, entre la indignación, la tristeza y la voluntad de seguir adelante / David Palma

La solidaridad no para

En el listado de los términos municipales extremeños donde más tiempo hacía que no se registraban precipitaciones, el primer puesto de la clasificación lo ocupaba Hoyos, que sumaba 49 días en esa situación. La consecuencia de esta serie de condiciones meteorológicos, añadía el parte del Infoex, «es un mapa de longitud de llama con registros muy elevados en zonas de acumulación de matorral y pendientes elevadas, que limitará el ataque directo desde tierra».

Buena parte de esos vaticinios meteorológicos se cumplieron, y ayudaron a la propagación de las llamas, que han cambiado el verde por el negro en una reducida porción del mapa de la Sierra de Gata, que ayer siguió recibiendo muestras de apoyo. David Pérez, alcalde de Alcorcón y presidente de la Federación de Municipios de Madrid, habló por teléfono con Fernando Pizarro, regidor placentino y al frente de la Federación de Municipios extremeña, y le ofreció apoyo para los afectados, «desde asesoramiento a medios materiales y tecnológicos», informa Europa Press.

En Internet ha surgido un movimiento que solicita que el Día de Extremadura se celebre el mes que viene en la comarca, donde las organizaciones agrarias ya han empezado con el recuento de daños, según informa Efe. También se trabaja ya en otros frentes, entre ellos la investigación de las causas que pudieron originar un incendio que ha mantenido en vilo durante cinco días a la comarca en particular, a la comunidad autónoma en general y también a buena parte del país.