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El valle del Jerte se lanza a por el turista de bicicleta

Un ciclista, durante una de las rutas. :: hoy
Un ciclista, durante una de las rutas. :: hoy
  • El primer centro BTT de la región incluye seis rutas homologadas que sacan partido a la orografía y el paisaje de la comarca

El valle del Jerte ha encontrado otra forma de atraer visitantes: la bicicleta de montaña. De momento es una experiencia incipiente, y la mayoría de quienes se acercan hasta la comarca del norte cacereño para pedalear viven en el entorno, pero la experiencia está resultando «muy positiva», en palabras de Elisa Esteban, que es la gerente de Soprodevaje (Sociedad de Promoción y Desarrollo del Valle del Jerte).

Este grupo de acción local fue el encargado de poner en marcha el Centro de BTT del Valle del Jerte. Es el primero de Extremadura, y pese a que su nombre puede inducir a pensar en un espacio físico, una sede, no hay tal. «Se llama así porque es una exigencia legal para estar homologados, pero no hay ninguna infraestructura», aclara Elisa Esteban. Lo que hay bajo la denominación es un espacio físico con varias rutas homologadas por IMBA (International Mountain Bycicling Association), una entidad dedicada a la defensa de los intereses de los ciclistas de montaña, con presencia en Estados Unidos, Canadá, Italia, Reino Unido y España, y con representación en Extremadura.

Ellos han sido los encargados de dar el visto bueno al proyecto que les presentó Soprodevaje, y que consiste en seis rutas por el valle del Jerte, un espacio físico dominado por el río que da nombre a la comarca y con una orografía especialmente indicada para la práctica del ciclismo de montaña (o BTT).

«Para sacar adelante el proyecto -explica la gerente del grupo de acción local- tuvimos que adecentar algunos caminos, realizar tareas de desbroce e instalar una señalización específica». En total, la media docena de propuestas del primer centro de BTT extremeño consta de 160 kilómetros de senderos balizados que en total, engloban a todos los municipios del Valle (Barrado, Cabezuela del Valle, Cabrero, Casas del Castañar, El Torno, Jerte, Navaconcejo, Piornal, Rebollar, Tornavacas y Valdastillas).

«Intentamos -comenta Elisa Esteban- que la mayor parte de las rutas discurrieran por caminos públicos, y de hecho es así en la mayoría de los kilómetros, pero también hay tramos de titularidad privada, y para ello tuvimos que hablar con los dueños de los terrenos, con los particulares o las juntas de montes comunales». El resultado son seis propuestas avaladas por la IMBA, con recorridos catalogados como de dificultad media, alta o muy alta, en función del perfil, el desnivel, las pendientes o el tipo de terreno.

Colores y dificultad

A lo largo de cada una de ellas hay señales de color blanco, de 12x12 centímetros, en las que figura el número de la ruta, un triángulo que señala el sentido de la marcha y un círculo -o dos, cuando son tramos en los que dos rutas se juntan- de color que indica el grado de dificultad del recorrido (el verde indica fácil, el azul equivale a media, y el rojo y el negro a duro y muy duro, respectivamente).

«Lo que nos comentan los usuarios es que los senderos están muy bien, y yo creo que una prueba de que está funcionando, pese a que apenas hemos hecho acciones de promoción, es que en la zona se percibe que ha aumentado la afición a las bicicletas de montaña», reflexiona la gerente de Soprodevaje, que periódicamente organiza rutas de un día por la comarca.

La próxima será la segunda edición de la Marcha BTT Entre Cerezos, que se celebrará el día 26 de este mes dentro del programa de la Cerecera 2015 y discurre por los montes de Traslasierra y la localidad de El Torno. Los organizadores advierte de que es necesario un nivel óptimo en técnica de BTT y en estado físico. Inscribirse cuesta ocho euros.