Investigan la actuación de empresas de subproductos cárnicos en Extremadura

Un juzgado de Osuna examina industrias también de Andalucía y Cataluña por el supuesto uso de restos animales enfermos en la elaboración de harinas cárnicas utilizadas en piensos para animales de compañía y de consumo humano (pollos, vacas y cerdos)

EUROPA PRESS

Un juzgado de Osuna examina la actuación de empresas de transformación de subproductos cárnicos en Andalucía, Extremadura y Cataluña, entre las que se encuentra Dasy, del Grupo Proteínas y Grasas Gimeno que ha sido "suspendida cautelarmente" como miembro de la Asociación Nacional de Industrias Transformadoras de Grasas y Subproductos Animales.

Según la normativa europea en vigor, los animales sospechosos de estar infectados con enfermedades transmisibles a las personas deben ser incinerados y sus restos pueden ser utilizados en la elaboración de biodiesel o en cementeras, considerados categoría 1.

Por otra parte, los restos de animales sacrificados para consumo humano, pero que no se destinan a este fin por motivos comerciales, categoría 3, pueden ser transformadas en harinas cárnicas que se utilizan para la elaboración de piensos de animales de compañía y de abasto. Los dos diferentes tipos de animales deben ser tratados en plantas diferenciadas y no pueden compartir instalaciones.

La investigación judicial abierta estudia si dicha separación no se dio conforme a la ley en la planta de Osuna poniendo en riesgo el consumo humano.

¿Hubo riesgo para los consumidores?

Facua ha reclamado este martes a la Junta de Andalucía que aclare si se ha puesto en riesgo la salud de los consumidores con el supuesto uso de restos animales enfermos en la elaboración de harinas cárnicas utilizadas en piensos para animales de compañía y de consumo humano (pollos, vacas y cerdos), como investiga bajo secreto de sumario el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Osuna, en Sevilla.

La federación considera que "las autoridades responsables deben ofrecer una 'transparencia total' sobre el grado de contaminación en el caso de que se haya producido en toda la cadena alimentaria, desde las granjas afectadas a los puntos de venta al público de los productos cárnicos. Es necesario que la Administración valore si es necesario retirar ciertas carnes del mercado".

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