Los independentistas consideran «sacrificar a Puigdemont» para asegurar el gobierno

Carles Puigdemont.

El veto del Constitucional a la investidura a distancia obliga al expresidente catalán a regresar a España y exponerse a ser detenido

CRISTIAN REINOBarcelona

Junts per Catalunya presiona al juez del Supremo Pablo Llarena para que autorice a Carles Puigdemont poder asistir a la investidura del martes. El diputado neoconvergente, Josep Rull, ha anunciado este domingo que el expresidente de la Generalitat reclamará en las próximas horas autorización judicial para asistir al pleno de investidura del próximo martes.

Esta es la repuesta del entorno del exalcalde de Gerona después de que el Tribunal Constitucional (TC) vetara el sábado la investidura a distancia del candidato nacionalista y avalara la presencial, siempre que haya una autorización judicial previa, lo que obliga al secesionista a regresar a España y exponerse a ser detenido.

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Junts per Catalunya, en cualquier caso, ha destacado que el pleno de investidura se mantiene vigente y supone una “bofetada” en toda regla al Gobierno y en concreto a su vicepresidenta, en la medida en que Rull ha apuntado que la intención del Ejecutivo era que el pleno no pudiera celebrarse en ningún caso y Puigdemont no pudiera ser investido de ninguna manera. “Veo al Gobierno cada vez más frágil, intenta ganar en los tribunales lo que es incapaz de ganar en las urnas”, según Rull, que ha considerado en Catalunya Radio que "la resolución del TC es inaudita y está fuera de un ordenamiento jurídico sólido y homologable a escala europea”.

JuntsxCat descarta presentar un candidato alternativo a Puigdemont

El portavoz de Junts per Catalunya (JuntsxCat), Eduard Pujol, ha descartado que el independentismo proponga otro candidato para ser president que no sea Carles Puigdemont en la sesión de investidura del próximo martes, al recalcar que "no hay plan B a la democracia. El plan B es más democracia". "El próximo martes asistiremos al pleno de investidura del president Puigdemont. El plan A es la democracia, el plan B es la democracia. El plan A es Carles Puigdemont y el plan B a la investidura es Carles Puigdemont", ha sentenciado en declaraciones a la prensa ante el Parlament.

La pelota está en el tejado del Supremo, pero también en el de Puigdemont, que deberá calibrar los siguientes pasos. De entrada, ERC ya le aprieta y afirma, según Joan Tardá, en La Vanguardia, que si “hace falta", tendrá que "sacrificar a Puigdemont”. Los republicanos insisten en que lo primero es asegurar un gobierno que pueda gobernar desde el primer minuto, como le dijo Roger Torrent al expresidente de la Generalitat en su encuentro en Bruselas.

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