Puigdemont pide al Rey que empiece la «rectificación» en el mensaje de Navidad

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, atiende a los medios de comunicación desde Bruselas. / Afp I Atlas

El expresidente de la Generalitat ha criticado que en su discurso del 3 de octubre Felipe VI «se equivocó gravemente porque prefirió ser el monarca del 155 y del Gobierno español, que no el jefe de Estado»

AGENCIAS

El candidato de JuntsxCat a la presidencia de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha asegurado este sábado que Felipe VI tiene una oportunidad en el mensaje de Navidad para que empiece la "rectificación".

En una entrevista de Reuters recogida por Europa Press, ha criticado que en su discurso del 3 de octubre el Rey "se equivocó gravemente porque prefirió ser el monarca del 155 y del Gobierno español, que no el jefe de Estado", por lo que cree que rechazó formar parte de la solución de la situación entre la Generalitat y el Estado.

"Fue casi la propia monarquía quien se ha autoexcluido de una solución futura", ha reprochado.

También ha sostenido que es una "contradicción" que pueda presentarse a unas elecciones pidiendo la independencia de Cataluña, ganarlas e ir a la cárcel por cumplir el compromiso electoral, según él.

Puigdemont ha afirmado que está "preparado para defender la institución y el mandato de las urnas de los catalanes", y que por eso está en Bélgica, ya que cree que desde la cárcel no podría hacerlo.

Además, ha defendido que si pudiera volver a Cataluña sería una buena noticia para la democracia española para que "se restituyera la legalidad democrática que el Gobierno español ha interrumpido".

Posibilidad de regresar

El cesado presidente catalán sopesa la posibilidad de quedarse en Bruselas o de regresar a España, donde podría ser detenido, tras la victoria electoral de su campo independentista.

A la pregunta "¿Puigdemont está dispuesto a volver?", uno de sus abogados en Cataluña respondió: "en principio sí, pero mi consejo es que se tiene que valorar mucho (ya que) en el momento en el que vuelva aquí será detenido", dos meses después de la infructuosa proclamación de la república catalana.

"Se tiene que valorar hasta qué punto vale la pena, si puede hacer más dentro o fuera, es evidente que si vuelve y es encarcelado, esto generará (...) un conflicto político muy importante", ha añadido Jaume Alonso-Cuevillas en Catalunya Radio. "Contemplamos todos los escenarios", afirmó por su parte la directora de campaña del partido de Puigdemont, Elsa Artadi, interrogada el sábado en Bruselas por la emisora catalana Rac1.

Artadi ha insistido en la idea de que la victoria de los independentistas - con 47,5% de los votos pero mayoría absoluta en escaños - era la de "todos" los partidos separatistas, que tendrían que sentarse a dialogar para formar un gobierno. También reitera el llamado a "un diálogo con el gobierno español" de Mariano Rajoy.

Este sábado, en un raro momento de unidad entre los barcelonistas independentistas y unionistas, se disputó el clásico futbolístico Real Madrid-Barça. Los azulgranas se impusieron 3-0 en el estadio Santiago Bernabéu con goles de Messi y Suárez.

Cuando los dos equipos se enfrentaron por última vez, el 16 de agosto (2-0 para el Madrid y conquista de la Supercopa), Puigdemont lideraba el gobierno catalán y el movimiento independentista. El conservador Mariano Rajoy continúa presidiendo el Gobierno central.

Rajoy avisó el viernes, al día siguiente de los comicios, que el próximo gobierno catalán, sea cual sea, tendrá que cumplir la ley. "Espero que haya un gobierno que abandone las decisiones unilaterales y que no se sitúe por encima de la ley", dijo Rajoy.

El presidente fue el gran derrotado de unos comicios que él mismo convocó y en los que su Partido Popular (PP) pasó de 11 a tres escaños. Con esas declaraciones, Rajoy dio a entender que no le temblará el pulso para recurrir de nuevo al artículo 155 de la Constitución de 1978, usado por primera vez en la crisis catalana, que le permitió destituir al gobierno de Puigdemont y convocar elecciones.

En el otro lado, Puigdemont, cuyo partido, Juntos por Cataluña, fue contra todo pronóstico la lista independentista más votada, insistió en reclamar un referéndum de independencia. "Queremos votar para decidir nuestro futuro", afirmó desde Bruselas.

Opciones

Puigdemont afronta ahora formar gobierno con sus socios independentistas de ERC (Izquierda Republicana de Cataluña) en circunstancias extrañas y sabiendo que le espera probablemente la cárcel si vuelve a España.

"Estamos ahora en una sociedad más polarizada, más enfrentada, con lo que la posibilidad de una solución consensuada es ahora menor de lo que era hace un año", dijo el analista político Oriol Bartomeus, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona.

"Seguramente seguiremos con un gobierno que no funciona" y "que afectará seguramente a la situación económica. Ya veremos qué pasa con las empresas que se han marchado, ya veremos qué pasa con las empresas que todavía están aquí", añadió.

Más de 3.100 empresas, entre ellas los principales bancos, trasladaron su sede social fuera de Cataluña desde el principio de octubre, temerosas de la incertidumbre política. "Nadie invertirá en Cataluña hasta que se aclare la situación", añadió el economista José Carlos Díez.

Si acaso, la única gran novedad que aportaron los comicios fue la primera victoria de un partido antinacionalista catalán en unos comicios.

Se trata de Ciudadanos, que ganó en votos (25%) y escaños (37) pero no podrá gobernar, salvo enorme sorpresa, porque las listas independentistas suman más. Ciudadanos estará al acecho por si los independentistas no consiguieran sumar, y Rajoy respondió a una oferta de Puigdemont para reunirse en algún lugar de Europa en estos términos: "Con quien tendría que sentarme (a hablar) es con quien ha ganado las elecciones, con la señora Arrimadas". "Tendré que hablar con aquella persona que ejerza la presidencia de la Generalitat (gobierno regional), para ello tiene que tomar posesión", advirtió Rajoy.

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