Cara y cruz en la búsqueda de una vivienda: de segunda mano y más cara que lo pretendido

Vistas de la entrada a la zona residencial de "Francisco Hernando", en Seseña. /PHILIPPE DESMAZES (AFP)
Vistas de la entrada a la zona residencial de "Francisco Hernando", en Seseña. / PHILIPPE DESMAZES (AFP)

Los últimos estudios de mercado revelan un precio medio de partida de 180.000 euros para las casas usadas, por las que se decantan tres de cada cuatro compradores

A. BOTIJAMadrid

La vivienda de segunda mano continúa siendo la reina del mercado inmobiliario aún en plena recuperación del sector del ‘ladrillo’, en parte por sus méritos propios, en parte por los deméritos de la obra nueva. Es decir, las casas usadas resultan todavía, en términos medios, un producto más asequible y diverso que los inmuebles a estrenar. Así lo corroboran los últimos estudios de mercado publicados sobre esta cuestión, que apuntan asimismo que el precio de partida que se fijan los españoles a la hora de comprar un piso está cada vez menos alejado de lo que exige el vendedor, al menos en promedio porque la casuística sigue mostrándose muy variada.

El precio, de todos modos, es la guía fundamental en ese camino para comprador y vendedor en la gran mayoría de los casos, seguido del tamaño del inmueble y su situación. Según el último estudio anual del portal Fotocasa sobre experiencia de compraventa de vivienda, los españoles que han intentado conseguir o directamente adquirido una casa en los últimos doce meses se habían marcado un presupuesto medio de 173.000 euros. Claro que esa sería la suma media a nivel nacional puesto que por autonomías la horquilla de valores va desde los 120.000 hasta los 215.000 euros, y eso considerando inmuebles de un tamaño tipo (entre setenta y ochenta metros cuadrados) y encuadrados en una zona normal de precios (ni los barrios más caros ni tampoco los más asequibles).

Como era de esperar, Madrid y Cataluña registraban los presupuestos medios más altos desde el punto de vista del comprador, con 212.000 y 206.000 euros respectivamente. A continuación aparece el País Vasco, con una suma estimada en 191.000 euros, por delante de la Comunidad Valenciana (146.000) y Andalucía (126.000). Desde el lado de los vendedores, sin embargo, el precio de partida resultaba de media un 5% superior a lo que se había planteado el comprador, en torno a 7.000 euros más. Sin embargo, en el territorio vasco esa diferencia llegaba a triplicarse (15%), mientras que en tierras andaluzas y valencianas es donde la situación estaba más equilibrada.

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Otro dato del estudio citado es que a la hora de comprar tres de cada cuatro españoles buscaba una vivienda como residencia habitual -en Madrid y Cataluña llegan a suponer el 80%-, mientras que el 25% restante pretendía una segunda casa. Respecto a elegir un piso o un chalé, las preferencias resultan casi similares, aunque los primeros aún son mayoría por poco (55%). Dentro de los edificios, curiosamente los áticos suelen ser los menos demandados -aunque también la oferta es escasa-, pues solo uno de cada diez futuros compradores empezaba buscando uno y finalmente solo el 5% llegaba a adquirirlo.

Además, la falta de obra nueva -las promotoras han están controlando la oferta de nuevas promociones hasta la consolidación de la recuperación iniciada hace dos años, de manera que se espera que en este 2018 se anime la construcción de forma muy apreciable- y los elevados precios de las casas a estrenar han llevado a que tres de cada cuatro clientes potenciales desechen esa posibilidad en su búsqueda de una vivienda nueva. Así se desprende de otro estudio, esta vez del portal idealista.com, sobre la situación actual del mercado.

Lejos del nivel precrisis

Y es que si bien las compraventas de inmuebles siguen creciendo a ritmo de dos dígitos (por encima incluso del 20% en buena parte de 2017), todavía se contabilizan poco más de la mitad de las operaciones que se registraban antes del estallido de la burbuja del ‘ladrillo’ una década atrás. En este sentido, cuatro de cada diez personas que están buscando una casa (41%) dice no perseguir una nueva porque la de segunda mano resulta más barata, mientras que otro tercio (34%) apunta que a la hora de desechar a las primeras pesa sobre todo el hecho de que en la zona donde pretenden vivir prácticamente no existe oferta de viviendas a estrenar.

En cualquier caso, y a tenor de los datos más reciente publicados por el INE, la coyuntura parece buena a la hora de adquirir una casa, al menos en lo que se refiere al problema de su financiación. Octubre (último mes del que se tienen cifras oficiales) terminó con 8% más de créditos contratados para comprar una vivienda, encadenando así seis meses de subidas aunque, en volumen total, las hipotecas firmadas (24.706) ni siquiera representan una cuarta parte que las suscritas en el mismo mes de 2006 (111.393). Eso sí, los intereses están ahora mucho más bajos, habiendo registrado un mínimo histórico del 2,67%, medio punto menos que hace un año.

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