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El Gobierno pretende prorrogar el plan de ayudas a la vivienda

El Gobierno pretende prorrogar el plan de ayudas a la vivienda
  • Están en juego 700 millones anuales aunque la vicepresidenta dudó hace pocos días de que estando en funciones pudiera haber extensión

Los límites sobre hasta dónde debe llegar la actuación de un Gobierno en funciones siguen estando difusos, por la que cualquier acto del Consejo de Ministros desde diciembre pasado es revisado casi con lupa. Por eso, la pretensión del Ministerio de Fomento de renovar un año más el Plan Estatal de apoyo al alquiler de viviendas, la rehabilitación edificatoria, la regeneración y la renovación urbanas, cuya vigencia se extiende de 2013 a 2016, puede sentar un precedente.

Desde Moncloa vienen sosteniendo que la parálisis del Ejecutivo es prácticamente total por culpa de la incertidumbre política, lo cual les impide sacar adelante nuevas leyes o bien prorrogar, incluso reformar, algunas de las vigentes. En concreto, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría sostuvo hace pocos días que el citado plan de vivienda «perderá su vigencia en pocos meses» y lo incluyó en la lista de asuntos atascados por la falta de un Gobierno en plenas funciones.

Sin embargo, Fomento acaba de enviar a los agentes del sector inmobiliario una carta donde les anuncia que se está preparando un decreto urgente para extender las ayudas de vivienda. El Ministerio defiende que eso no chocaría con el hecho de estar en funciones porque sería una prórroga de solo un año, en vez de «la duración cuatrienal habitual», y por eso «no compromete las decisiones que pueda adoptar un nuevo Gobierno». En cualquier caso, sostiene que «el interés general inherente al mantenimiento» de dichas subvenciones le facultaría para ello.

Cuenta, asimismo, con la baza de que una, hoy por hoy, muy probable prórroga de los Presupuestos del Estado de cara a 2017 no supondría un problema porque en las cuentas de este año ya había habilitada una partida al respecto. El plan de vivienda vigente, cuantificado en 2.828 millones de euros, reparte una media de 700 millones anuales. Alrededor de 570.000 hogares se han beneficiado hasta ahora de las ayudas, casi la mitad (42%) en el alquiler.

“Ajustados” de tiempo

Lo que sí puede suponer un problema son los plazos. El plan actual vence el 31 de diciembre pero las comunidades autónomas, que son las que en última instancia han de gestionar los fondos aunque sean estatales, precisan de al menos varias semanas para realizar todos los trámites previos. En el Ministerio lo saben y por eso se admite que la tramitación “va muy ajustada en el tiempo”.

Eso explica que los actores del sector inmobiliario solo hayan dispuesto de una semana para presentar alegaciones, aunque la previsión es que hasta noviembre no se pongan en mano de los gobiernos territoriales los fondos del plan 2013-2016 una vez que aquellos hayan acreditado la parte que han asignado cada uno y también si cumple con los criterios establecidos.

Fuentes gubernamentales tratan de distanciar, no obstante, la prórroga del plan de vivienda vía decreto de la posibilidad de utilizar el mismo camino para subir las pensiones y el salario de los empleados públicos si finalmente se han de prorrogar otro año las cuentas públicas de 2016, lo cual se producirá de forma automática si antes del viernes 30 de septiembre el gabinete ministerial no ha aprobado un nuevo proyecto.

En Hacienda, en cualquier caso, todavía no se han pronunciado oficialmente sobre ese segundo decreto y están centrados en el texto que llevarán al Parlamento en las próximas semanas para reformar el impuesto de sociedades y, gracias a elevar el anticipo correspondiente a sus plazos de recaudación, obtener los 6.000 millones extra comprometidos ante Bruselas.