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Raúl Sánchez Pajares, gerente de Punto Vidrio.
Raúl Sánchez Pajares, gerente de Punto Vidrio. / HOY

Hermanos Sánchez Pajares entra en el vidrio de seguridad

  • La empresa de Don Benito ha invertido en nuevas líneas detemplado y de doble y triple acristalamiento de última generaciónpara consolidarse y duplicar su negocio en 2020

Hace treinta años fue pionera en aplicar dentro de su mercado natural -Extremadura-, técnicas de biselado, estriado, emplomado y todo tipo de decoraciones artísticas en el vidrio. Actualmente, Hermanos Sánchez Pajares (que opera con la marca Punto Vidrio) se encuentra en una nueva fase de inversión para introducir maquinaria vanguardista, que le permita competir en el segmento del vidrio templado. El también llamado vidrio de seguridad es el que llevan, por ejemplo, las mamparas de baño, las puertas acristaladas sin marco de los pasillos o las pistas de pádel.

Tras una inversión de 2 millones de euros, esta firma de Don Benito será la primera en instalar un horno de templado de vidrio en la comunidad autónoma de Extremadura. Con esta tecnología, este material se somete a temperaturas de hasta 700 grados para conseguir mayor dureza.

Junto a esta nueva producción, que está a punto de arrancar, la compañía pacense ha puesto en marcha otra línea de fabricación de doble y triple acristalamiento para su gama de productos Climalit. El resultado son unos vidrios con mayor aislamiento térmico, control solar y bajos emisivos, es decir, que tienen la capacidad de reducir el calor o el frío que se escapa del interior de la vivienda al exterior a través del cristal, sin que la luz que entra por la ventana se vea afectada. Así, su uso permite una mayor eficiencia energética y una reducción de las emisiones de dióxido de carbono.

Raúl, Julio y Francisco Javier Sánchez Pajares son los hermanos que administran la empresa familiar, que ha sobrepasado ya el medio siglo de vida. Su padre empezó el negocio como cristalería y taller de aluminio y persianas, y a medida que se fue incorporando la segunda generación, el negocio fue creciendo, se trasladó a unas instalaciones mayores e incorporó, ya hace 24 años, un almacén automatizado de corte de vidrio.

La empresa ocupa 13.000 metros cuadrados y emplea a 38 trabajadores. Su facturación actual ronda los 3 millones de euros y con al nueva inversión el objetivo es duplicar esta cifra de negocio en el plazo de cuatro años.

«Incorporando maquinaria de última generación a nivel mundial queremos consolidar lo que ya tenemos y, a partir de ahí, crecer aumentando nuestra cartera de clientes y entrando en nuevos mercados, como Castilla-La Mancha y Madrid», explica Raúl Sánchez Pajares. Actualmente, la firma está presente en Extremadura y Andalucía.