Hoy

Grufesa cultiva fresas sostenibles que exporta a 20 países

Grufesa cultiva fresas sostenibles que exporta a 20 países

  • La compañía onubense, con unos ingresos cercanos a los 45 millones de euros, ha conseguido reducir a la mitad el agua de riego

Grufesa es un ejemplo del avance tecnológico que ha experimentado el sector agrario en Andalucía. Esta compañía ha logrado producir fresas con un considerable ahorro en el consumo de agua de riego en las dos últimas campañas, gracias a un uso eficiente y racional fruto de su compromiso con el entorno. “Hemos transformando la forma de cultivar y aportamos a la planta los nutrientes necesarios en el momento adecuado con nuestros sistemas de monitorización de cultivos“, indica Carlos Cumbreras, gerente de la compañía con sede en Moguer.

Con la progresiva implementación de la tecnología del programa IG4 —del que es pionera en el sector— “se ha ahorrado un 20% en esta última campaña, que se suma al 30% que ya se consiguió en el ejercicio precedente”. En paralelo, ha incorporado ozono al agua de riego por goteo, obteniendo una fruta de la máxima calidad. Esto se debe a que el ozono es una molécula completamente natural que, aplicada a la agricultura, favorece la oxigenación de las raíces, la mejor calidad del producto y actúa para prevenir las enfermedades o plagas.

Grufesa, especialista en la producción de fresas, está integrada por 39 socios que suman 500 hectáreas. Este año espera alcanzar un negocio cercano a 45 millones de euros. A juicio de Cumbreras, ha sido el posicionamiento internacional de la compañía el que la ha llevado a mejorar continuamente sus cultivos. “Desde nuestro nacimiento en 1983 hemos estado muy centrados en el mercado exterior y actualmente exportamos nuestras fresas a veinte países”, indica el directivo. “Las exigencias de mercados como el alemán ha llevado a que Grufesa avance en la sostenibilidad de la cadena”, remarca.

Grufesa, por ejemplo, está acogida al proyecto Food Chain Partnership, una iniciativa de CropScience de Bayer, con el que ha logrado que el 45 % de su producción de la pasada campaña fuese de residuo cero en tanto que el resto se situó muy por debajo de los límites máximos. El objetivo que se ha propuesto la compañía es seguir ganando cuota de sostenibilidad incrementando los niveles de producción con residuo cero.

Grufesa también ha comenzado a innovar en formatos para “crear experiencias con el consumidor”. Así, ha lanzado varios packaging, como el lanzamiento del especial para el día de San Valentín denominado Love, o un modelo para niños que permite dibujar sobre él, acercando la fruta a los más pequeños. “Es importante diferenciarse no sólo con la mejor fruta, sino también con un formato atractivo con el que se identifiquen nuestros consumidores”.

Por último, está diversificando en productos, con el lanzamiento del arándano “Mr Blue”, mientras sigue trabajando en otras variedades.