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Corchos Oliva lidera la revolución industrial del carbón

Corchos Oliva lidera la revolución industrial del carbón

  • La empresa extremeña lidera la investigación de un horno dotado con tecnología punta para cambiar la elaboración artesanal en el sector por otra más propia del siglo XXI

En pleno siglo XXI, hay industrias a las que la tecnología se le sigue resistiendo. La del carbón vegetal es una de ellas, pues todavía sigue utilizando hornos de ladrillo con los techos y las puertas de chapa para la cocción de los restos de madera con los que se fabrica el material combustible que se emplea en las barbacoas.

Para cambiar esta situación, la empresa extremeña Corchos Oliva, en su empeño por elaborar un producto de suprema calidad y por controlar al máximo el proceso productivo del carbón vegetal, está liderando un proyecto de investigación junto a empresas de ingeniería que busca implantar un nuevo procedimiento industrial de cocción.

El objetivo es “desarrollar un nuevo horno dotado con las últimas tecnologías como sensores de temperatura y lectura en tiempo real de los parámetros que intervienen en el proceso de transformación, reduciendo además las emisiones contaminantes, acelerando el proceso de cocción y homogeneizando la calidad del producto final”, declara Felipe Adame, director general de la empresa. Otra de las novedades de la empresa es la puesta en funcionamiento en los próximos meses de un laboratorio de I+D+i en el que se inicien proyectos para revalorizar los subproductos de la elaboración del carbón vegetal, como por ejemplo, la carbonilla.

Con sede en Oliva de la Frontera (Badajoz), la firma manipula anualmente más de 25 millones de kilos de madera y los transforma en 7.000 toneladas de carbón vegetal, que envasa en bolsas de tres kilos, de las que la vende dos millones al año.

Para su materia prima, la empresa compra la madera procedente de la poda, tala y entresaca de la dehesa extremeña, contribuyendo así “a la sostenibilidad de este ecosistema y al desarrollo económico del entorno rural”, manifiesta el empresario.

Del carbón que comercializan, “el 70% es de producción propia y el 30% restante lo adquirimos a otros productores de la zona, con los que colaboramos a lo largo de todo el año”, explica.

El producto se vende en los supermercados Mercadona, cadena con la que la empresa viene trabajando desde 2012 siendo primero proveedores de sus lineales, pero en diciembre de 2013 dan un salto de calidad y se convierten en en interproveedores al compartir el modelo de negocio de la compañía que fundara Juan Roig. Actualmente, “los supermercados Mercadona suponen el cien por cien de las ventas en carbón”, subraya Adame, quien completa sus ingresos (10%) con otra línea de negocio consistente en vender corcho bornizo triturado al gigante portugués Amorim, la mayor empresa mundial de productos de corcho, así como a fabricantes del calzado de Elche.