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La OCDE advierte de que la caída de la productividad afecta a los salarios

Angel Gurría, secretario general de la OCDE.
Angel Gurría, secretario general de la OCDE. / Ian Langsdon (Efe)
  • Del estudio se desprende que un mayor uso de mano de obra contribuye al crecimiento de la economía del país, como han mostrado Reino Unido o Estados Unidos

La desaceleración en el crecimiento de la productividad, combinado con la caída en la inversión, son algunos de los aspectos que durante los últimos años han estado debilitando el aumento de la producción así como el nivel de vida de los ciudadanos en muchas economías, según un estudio publicado este jueves por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

La explicación a esta idea es que la productividad está directamente relacionada con los salarios de los trabajadores. De esta manera, una pérdida de productividad provoca una caída de los salarios medios reales y, por ende, un desplome del Producto Interior Bruto (PIB) de las economías al perder fuerza la demanda nacional.

En este sentido, del estudio se desprende que un mayor uso de mano de obra contribuye al crecimiento de la economía del país, como han mostrado Reino Unido o Estados Unidos. No obstante, esta relación refleja dos efectos contrarios.

Por un lado, un aumento de la mano de obra permite reducir las tasas de desempleo, pero a la vez se ha demostrado que cae el promedio de horas trabajadas por cada empleado. Según la OCDE, esto provoca que la mayor parte de los contratos sean a jornada parcial y a menudo en puestos de baja productividad.

A este respecto, la organización explica que las mejores tasas de empleo "son bienvenidas", pero que les preocupa que vengan de la mano de una pérdida de productividad laboral, sobre todo poniendo la vista en el largo plazo.

La solución para la OCDE pasa por aumentar la productividad trabajando de manera "inteligente", en lugar de trabajar "más duro". Asimismo, indicó que las empresas deben combinar de manera más eficiente sus factores productivos, apostando por la innovación tecnológica o nuevos modelos de negocio.

Por otro lado, la menor inversión en equipos y maquinarias ha provocado también que la productividad caiga de manera generalizada. Según datos de la OCDE, la caída de la inversión se ha producido en todas las economías del G7 desde que tuvo lugar la crisis de 2008.

La inversión en I+D (Investigación y Desarrollo), aunque se ha mantenido en los últimos años bastante estable, también ha caído en comparación a las tasas anteriores a la recesión.

Por sectores, la productividad ha caído prácticamente de manera generalizada, aunque más acusada en algunos como la industria manufacturera, los servicios de información y comunicación y en las finanzas y seguros.

Entre los países de la OCDE, la República Checa, Finlandia y Corea han sido los que más productividad laboral han perdido en la industria manufacturera. En cuanto a los servicios empresariales, destacan Estonia, Grecia y Letonia.

Al contrario, las mayores tasas de productividad laboral las registra Estados Unidos, seguido de Francia y Alemania.