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Cepyme apuesta por no esperar hasta 2027 para jubilarse a los 67 años

Antonio Garamendi, presidente de Cepyme.
Antonio Garamendi, presidente de Cepyme. / Javier Soriano (Afp)
  • El PSOE rechaza esta medida y aboga por implantar un impuesto a las grandes fortunas para aumentar los ingresos a la Seguridad Social

Que no haya que esperar hasta 2027 para que la edad de jubilación de los españoles alcance los 67 años. Ésta es una de las propuestas de mejora del sistema de pensiones que la patronal de las pymes ha puesto encima de la mesa. Así lo ha hecho saber hoy la directora de relaciones laborales de Ceyme, Teresa Díaz de Terán, durante su intervención ante la comisión del Pacto de Toledo que se está desarrollando en el Congreso. Es decir, Díaz de Terán ha pedido acelerar la implantación de la reforma de las pensiones que se hizo en 2011 (con el beneplácito de todos los agentes sociales; en 2013 el Gobierno del PP haría otra reforma del sistema) y que ampliaba la edad de jubilación progresivamente de los 65 años en que se situaba hace cinco años a los 67 en 2027, a razón de un mes al año hasta 2018 y desde entonces hasta 2017 dos meses más cada año.

Dicha reforma también recoge la ampliación desde los 35 hasta los 38 años y seis meses el periodo de tiempo necesario de cotización para poder cobrar el 100% de la pensión. Y también lo hacía de manera progresiva: tres meses más cada año. Algo que la patronal liderada por Antonio Garamendi también pide acortar o, al menos, reflexionar y profundizar sobre estas medidas. De igual manera se establecía una ampliación del cómputo para calcular la base reguladora de la pensión de 15 a 25 años (un año más desde 2013 hasta 2022), algo que Díaz de Terán cree conveniente que se tenga en cuenta toda la vida laboral de una persona.

"No planteo reducir las pensiones, pero estoy segura de que los números no salen y las pensiones que se están pagando ahora no serán posibles el día de la mañana, sobre todo, las más altas", ha defendido la dirigente empresarial.

El PSOE rápidamente se ha opuesto a estas medidas. "No estamos en disposición de adelantar la aplicación del factor de sostenibilidad que se aprobó en la reforma de las pensiones de 2011", ha replicado el portavoz de Empleo del PSOE en el Congreso, Rafael Simancas, quien, durante una reunión con los representantes de los autónomos de ATA y UPTA, ha abogado en cambio por implantar un impuesto a las grandes fortunas que ayude a aumentar los ingresos a la Seguridad Social. Esto o destopar por arriba las cotizaciones. En definitiva, "que las cotizaciones sociales se incrementen para los salarios más relevantes", ha defendido Simancas, al tiempo que ha puntualizado que también habría que ampliar las prestaciones correspondientes. "Hablamos de impuestos necesariamente. No de impuestos a las clases trabajadores y clase medias sino a las rentas del capital y las grandes fortunas", ha concluido. Díaz de Terán considera que esto supondría "un coste importante para las empresas" y en cualquier caso ha estimado que tendría que destoparse también entonces las pensiones.

Oposición de PP y Podemos

De cualquier modo, PP y Podemos también dudaron de la idoneidad de acortar el plazo de edad legal de jubilación. "Estaría muy bien si hoy echáramos a andar todo un sistema", ha sostenido el parlamentario popular José María Barrios, que ha ejemplificado que actualmente se pagan pensiones máximas con un período de cotización de 10 años, pensiones calculadas en función de los dos últimos años o "incluso un día", por lo que ha mantenido que "sería bastante complicado" compatibilizar un sistema nuevo con el vigente.

Por su parte, Alberto Montero, diputado de Podemos, ha criticado abiertamente esta propuesta, argumentando que esto supondría recortar un 20% las nuevas pensiones, según el cálculo que hizo Funcas.

Otras de las propuestas que ha defendido la patronal Cepyme han sido las de que los autónomos paguen más cotizaciones, avanzar en la separación de fuentes de financiación o luchar contra el absentismo.