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El Gobierno ofrece a los agentes sociales pactar la subida del salario mínimo

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Mariano Rajoy, acompañado por la ministra de Empleo y los representantes de asociaciones empresariales y sindicatos. / Efe I EP

  • Báñez quiere llegar a un acuerdo para fijar un calendario de incrementos en las dos próximas legislaturas y anuncia que lo harán público la primera semana de diciembre

Primera reunión del Gobierno con los agentes sociales en esta nueva legislatura que ha echado a andar y ningún acuerdo por el momento encima de la mesa, pero sí se han fijado una serie de temas -alrededor de 15- que hay que resolver en materia laboral y para lo que han establecido un calendario de actuación y la constitución de mesas de trabajo. Uno de ellos, de los que más polvareda levanta en estos últimos tiempos, es la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) -cuya revisión toca ya al aproximarse el final de año-, para lo que el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha ofrecido a los sindicatos "negociar juntos un nuevo calendario".

Su objetivo es llegar a un acuerdo con las organizaciones sindicales y empresariales para fijar el incremento pero no solo para el próximo año ni legislatura, sino con un horizonte de dos legislaturas por delante, algo a lo que los sindicatos se han opuesto con el argumento de que además no se sabe quién estará en la Moncloa dentro de cuatro años.

En ningún momento la ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha querido hablar de cifras concretas, apoyándose en que todavía están a la espera de la propuesta que les hagan las organizaciones empresariales, que se espera les llegue la próxima semana, pero lo que sí ha dejado claro es que el Gobierno anunciará el incremento durante la primera semana de diciembre, "bien exclusivamente para el próximo año o para un periodo mayor de cuatro u ocho años". Lo que busca el Ejecutivo es arañar tiempo para aprobar lo que se está convirtiendo no solo en un clamor de los sindicatos, sino también de la mayor parte de grupos parlamentarios. Y es que el pasado martes el Congreso admitió a trámite una proposición no de ley para incrementar el SMI a 800 euros en 2018 con el compromiso de llegar a 950 al final de la legislatura (actualmente se sitúa en 655,2 euros mensuales repartidos en 14 pagas). Aunque a día de hoy tiene que pasar varios trámites más, en caso de llegar a aprobarse definitivamente, a Mariano Rajoy no le quedaría otra que ponerlo en funcionamiento.

Tanto el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, como el de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, admitieron que sí hay un "compromiso de revalorización del SMI, pero que está muy lejos de la aspiración de establecerlo en 800 euros". Y es que si la propuesta admitida a trámite por el Parlamento excede los propósitos del Gobierno, aún más ambiciosa es la de los sindicatos: un incremento de 800 euros ya para el próximo 2017 y acabar la legislatura en los 1.000 euros mensuales, para situarlo de forma permanente en el entorno del 60% del salario medio neto, tal y como establece la Carta Social Europea. "Parece difícil que se vaya a cerrar un acuerdo minisatisfactorio para 2017", sostuvo Álvarez, meintras Toxo rechazaba una propuesta para dos legislaturas: "A saber quién va a estar aquí". Por su parte, la patronal ha avanzado que presentarán "una propuesta importante" y que ha sido meditada "durante muchísimo tiempo", sin concretar más allá.

Y todo esto, el mismo día en que el Banco de España vuelve a apostar por la moderación salarial, que -a su juicio, ha sido un factor fundamental en la recuperación del crecimiento económico y el empleo.

Dos líneas rojas

Los interlocutores sociales pusieron de manifiesto que el Gobierno se ha mostrado dispuesto a avanzar en el diálogo social -lo que estuvo ausente en la legislatura pasada- pero siempre y cuando no se traspasen dos líneas rojas: no salirse del marco presupuestario pactado con Bruselas para poder cumplir con el objetivo de déficit y "no liquidar" las reformas realizadas en su mandato y que -a su juicio- funcionan. Pese a esto, de la reunión mantenida este jueves se puude extraer una conclusión: que pese a que Rajoy no está dispuesto a derogar la reforma laboral, sí se ha mostrado "dispuesto a estudiar" las mejoras que se puedan realizar, más si cabe si antes la patronal y los sindicatos han llegado a un acuerdo.