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El acuerdo de Abengoa eleva hasta 1.800 millones la inyección de liquidez para sobrevivir

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Antonio Fornieles nombrado Presidente ejecutivo de Abengoa. / Foto: Archivo | Vídeo: Europa Press
  • La compañía confía que se alcance la aprobación del 75% de los acreedores para evitar la quiebra de la empresa

El pacto definitivo alcanzado entre los bancos y bonistas de Abengoa incorpora algunas novedades con respecto al principio de acuerdo anunciado ayer por algunas de las partes implicadas en la operación. Serán definitivamente “entre 1.500 y 1.800 millones” la cantidad necesaria que los acreedores deberán inyectar en la empresa para que sobreviva. Se trata de un capital necesario para seguir funcionando durante los próximos meses. Esta cifra es superior a los 1.200 millones estimados inicialmente en el acuerdo, según la información remitida por la multinacional a la CNMV. Las acciones de Abengoa tipo 'b' pierden a estas horas un 14% de valor con respecto al cierre de ayer.

El resto de condiciones se mantienen prácticamente invariables. A las firmas que aportan ese dinero les corresponderá el 55% del capital de la nueva Abengoa. Otro 40% irá a parar a sus actuales acreedores, a cambio de convertir en acciones unos 6.000 millones de los más de 9.000 que les debe la firma. De esa cantidad, un 35% corresponderá a los bancos y bonistas con los que la empresa mantiene compromisos de pago y el otro 5% a los que aporten avales por valor de 800 millones. Es decir, se aplica una quita encubierta que representa el 70% del endeudamiento. Y el 5% restante lo tendrán los actuales accionistas, entre los que se encuentra la familia Benjumea, con un accionariado que, en principio, será del 2,5% frente al 51% actual.

Además, será necesario que los inversores refinancien 500 millones que corresponden a créditos concedidos a la corporación de origen andaluz. En ese importe se encuentra incluida una partida de 110 millones que los tenedores de bonos transferirán este mismo mes para que la empresa haga frente a sus compromisos más inminentes, como las nóminas de sus trabajadores o los pagos a proveedores.

Para que este plan de salvamento de Abengoa tenga éxito, será necesaria la aprobación de, al menos, el 75% del volumen del endeudamiento por parte de sus titulares. Entre las grandes entidades y los deudores no alcanzan el 50%. Si el 25% restante lo aceptan, después debería ser refrendado por la junta de accionistas, aunque el plazo vence el 28 de marzo. Si llegado ese momento no se han completado los procesos legales, se pedirá al juez que tramita el preconcurso que amplíe los plazos unos días. Fuentes de la sociedad es muestran confiadas en que durante los próximos días los acreedores estudien la propuesta y la acepten.

Opera con normalidad

Mientras tanto, la empresa sigue operando con normalidad. La compañía insiste en que su objetivo es “crear valor” y “cumplir con los objetivos establecidos en el redimensionamiento” para dotarla de la “seguridad financiera necesaria, así como su crecimiento y generación de beneficios” futuros.

Cuando finalice este proceso de reestructuración, y siempre que se cumplan todos los requisitos financieros pactados, los actuales accionistas -que en principio partirán de una participación del 5%- podrían aumentarla hasta el 10% siempre que en cinco años se hayan satisfecho todas las cantidades adeudadas en virtud de las condiciones de este nuevo pacto.