La Cátedra BBVA de Empresa Familiar galardona a López Morenas y Conyser

El acto de entrega de los galardones se celebró en el exterior de la sede de la Fundación San Telmo de Málaga. /HOY
El acto de entrega de los galardones se celebró en el exterior de la sede de la Fundación San Telmo de Málaga. / HOY
HORIZONTE BBVA

Los premios que recibieron dos firmas extremeñas están integrados en la Cátedra para la empresa familiar del Instituto Internacional San Telmo

J. M. M

Dos empresas extremeñas, una de Badajoz y otra de Cáceres, fueron galardonadas en la XXedición de los premios Familia Empresa que concede la Cátedra BBVA de Empresa Familiar del Instituto Internacional San Telmo. Así, la pacense Bodegas López Morenas y la cacereña Conyser vieron reconocida su trayectoria empresarial en el transcurso de la ceremonia que se desarrolló en la sede de la Fundación San Telmo en Málaga.

Con estos galardones, que se entregan de manera anual y a familias de las diez provincias que componen Extremadura y Andalucía, se pretende destacar el trabajo que, a lo largo de generaciones, han desarrollado los responsables de las empresas para crear, hacer crecer y mantener sus negocios familiares.

En este sentido, los criterios en los que se basa el jurado a la hora de otorgar el premio son: la tradición empresarial, la creación de empresas en entornos especialmente difíciles, el afán de internacionalizar, diversificar e innovar, las medidas adoptadas para fomentar la competitividad, la creación de riqueza social o el trabajo en favor de la continuidad de la empresa familiar, entre otros.

José Ballester, director territorial de BBVA, en su intervención.
José Ballester, director territorial de BBVA, en su intervención. / HOY

Además, para optar al reconocimiento, las empresas deben ser propuestas por los distintos empresarios familiares que forman la Cátedra BBVA de Empresa Familiar del Instituto Internacional San Telmo y su Consejo Asesor.

Con estas premisas, diez familias recibieron su merecido homenaje durante el desarrollo de la gala de entrega de premios. El acto comenzó con la presentación a cargo de Juan Cano, presidente de la Cátedra BBVA de Empresa Familiar, que estuvo acompañado en la mesa presidencial por Francisco de la Torre, alcalde de Málaga; José Ballester, director territorial de BBVA, e Isauro López, miembro del Consejo de Dirección del Instituto Internacional San Telmo.

Consejo Asesor de la Cátedra BBVA del IIST de Empresa Familiar

Presidente:

– Juan Cano Ruano - Eurosemillas, SA.

Vocales:

– Juan Arévalo Gutiérrez - Espawagen, SA.

– José Ballester Llamazares - BBVA.

– Carlos Camacho Alvarez - Ángel Camacho, SA.

– Manuel Domínguez de la Maza - Confecciones Mayoral, SA.

– Carlos Domínguez Merino - Refractarios Alfrán.

– Rafael Morales Noguera - Rafael Morales, SA.

– Leopoldo Parias Mora-Figueroa - Deloitte.

– Antonio Peña Ortiz - Grupo Peña Automoción, SL.

– José Mª Pérez Gardey - Garrigues.

– Antonio Rébola Moreno - Panishop.

– Blanca Torrent Cruz - Grupo Torrent.

Vocales miembros del Instituto Internacional San Telmo:

– Julio Audicana Arcas

– Raimundo Gómez del Sol

– Ignacio Guajardo-Fajardo

– Miguel Ángel Soto Araneta

En su intervención, Cano dio la bienvenida a los asistentes y aseguró que cada año el nivel de las empresas que acuden a la ceremonia es mayor. Igualmente incluyó en un mismo conjunto geográfico a Extremadura y Andalucía. «Son territorios con las mismas preocupaciones e inquietudes y con la misma filosofía de vida», dijo el presidente de la Cátedra BBVA de Empresa Familiar.

En cuanto a las fortalezas de las empresas familiares, Cano se refirió a la ilusión emprendedora y a la eficacia en sus decisiones. También quiso hacer alusión a los desafíos que tiene por delante este modelo empresarial. «La digitalización, la innovación y garantizar la continuidad son los retos, así como el desarrollo geográfico y la profesionalización», dijo.

No quiso dejar pasar la oportunidad de felicitar a las empresas galardonadas. Pero, Cano no solo lo hizo por el premio Familia Empresa, sino que extendió su enhorabuena a su labor que «contribuye al desarrollo de la economía local y a fijar la población al territorio».

Por último, concluyó el presidente de la Cátedra poniendo en foco en los valores empresariales y familiares que conjugan estos negocios, por lo que se ven obligados a conciliar «el sentimiento y la razón, a hacer un equilibrio entre el factor humano y el económico y a descubrir lo positivo dentro de lo negativo».

Los miembros de la familia Chacón López, con Beatriz López, presidenta de Conyser, en el centro.
Los miembros de la familia Chacón López, con Beatriz López, presidenta de Conyser, en el centro. / HOY

También en los valores culturales y sociales que atesoran las empresas familiares se fijó Ballester, que tomó la palabra a continuación. La vocación de largo plazo, el compromiso con el territorio, el orgullo de pertenencia, la prudencia y un modelo de gestión basado en la confianza fueron algunos de los aspectos que ensalzó el director territorial de BBVA.

Ballester incidió en la importancia que las empresas familiares tienen en la economía nacional y su elevado grado de implantación en el sur de España. «Representáis el 90% de las sociedades anónimas y limitadas, aportáis casi el 60% del PIB de España, y generáis, aproximadamente el 67% del empleo privado», se dirigió a los empresarios presentes en el acto.

Por estos motivos, se sumó a la felicitación a los galardonados, de los que reseñó el esfuerzo, sacrificio y preparación realizados a lo largo de años de trabajo. De la misma forma les animó a continuar con su labor, que Ballester definió como fundamental. «De los casi 3,4 millones de desempleados que tiene España, aproximadamente un millón de personas son residentes en Andalucía y Extremadura», informó el responsable territorial de BBVA para valorar la importancia de las empresas familiares en estos territorios en la generación de empleo.

Antes de concluir, Ballester volvió a coincidir con Cano a la hora de hablar del reto de la digitalización. Citando un estudio de BBVA Research, manifestó que ésta es necesaria para «llegar a nuevos mercados, la introducción de nuevos bienes y servicios, la posibilidad de adquirir nuevos métodos de producción y distribución y adquirir flexibilidad y rapidez en los cambios de la organización y gestión de empresas».

La familia López Morenas posa con el alcalde de Málaga y los responsables de San Telmo y el BBVA.
La familia López Morenas posa con el alcalde de Málaga y los responsables de San Telmo y el BBVA. / HOY

La ceremonia, tras la entrega de los galardones, la cerró el alcalde de Málaga que valoró positivamente el esfuerzo del Instituto San Telmo y agradeció la existencia de los premios porque sirven para recordar la importancia de la empresa familiar en nuestra sociedad.

Reconocimiento

Unas 200 personas presenciaron la ceremonia, ya que los empresarios premiados estuvieron acompañados por sus familiares y representantes del tejido empresarial malagueño.

La entrega comenzó por orden alfabético de las provincias. Así, la familia Blanes del Águila, del Grupo Deportes Blanes de Almería, fue nombrada en primer lugar. A continuación, Bodegas López Morenas, de Badajoz; Conyser, de Cáceres; Moyseafood, de Cádiz;Plastienvase, de Córdoba; Aceites Maeva, de Granada; Jamones y Embutidos Vázquez, de Huelva; Aceros del Sol, de Jaén;Sola de Antequera, de Málaga, y Cuatrogasa, de Sevilla, recibieron el aplauso de los asistentes.

Por parte de Bodegas López Morenas, recogió el premio Manuel López Morenas, actual director de una empresa que fundó su abuelo en 1943 y que se «dedica a la fabricación y comercialización de vinos, zumos y derivados», indica Jorge López Morenas, director comercial.

Con 180 trabajadores en plantilla, esta firma comercializa 120 millones de litros de vino al año en diferentes formatos y vendiendo su producción en varios países. Alcanzar su estatus actual no ha sido fácil. «Cuando nos hicimos cargo de la empresa, por el fallecimiento de mi padre, decidimos formarnos en el Instituto Internacional San Telmo en administración y dirección de empresas. Fue muy intenso y estamos muy orgullosos de que el centro que nos ha hecho profesionales nos haya entregado este reconocimiento», admite Jorge.

«Generáis el 67% del empleo privado», dijo Ballester a los empresarios»

El plus de implicación que supone trabajar en una empresa familiar compensa el número de horas que se invierte en el negocio, reconoce el director comercial. «Conoces a todos los empleados y los sientes como parte de la familia. Es verdad que resulta más difícil desconectar cuando llegas a casa, pero el esfuerzo se ve recompensado», concluye.

La encargada de recoger el galardón a Conyser fue la presidenta del grupo, Beatriz López. Esta empresa cacereña, que nació en 1969, también ha alcanzado la tercera generación. En sus orígenes prestaba el servicio de basuras a la ciudad de Cáceres, pero con el paso de los años ha ido incrementando sus líneas de negocio y se ha expandido geográficamente.

«La digitalización y garantizar la continuidad son los retos», expuso Cano

Se da la circunstancia de que el gerente de la firma, Eduardo Chacón, también fue alumno del Instituto SanTelmo. «El premio supone un reconocimiento a hacer las cosas bien y en mundo tan complejo. En mi caso fue una satisfacción especial», detalla.

Actualmente, la empresa tiene 900 trabajadores y factura 20 millones de euros al año. Continúa prestando el servicio de recogida de residuos en unas 80 poblaciones, pero además gestiona piscinas, trabaja en jardinería y diseña y explota aparcamientos públicos. «A pesar del elevado número de empleados, una de nuestras normas es tratar de extender el concepto de familia a todos los trabajadores», añade Chacón.

Bodegas López Morenas y Conyser son dos ejemplos de empresas familiares y de éxito debido a su buena gestión.

Este es, precisamente, el objetivo con el que se implantó en 1995 la Cátedra BBVA de Empresa Familiar en el Instituto Internacional San Telmo. «Investigar y realizar actividades formativas que profundicen en las características y problemáticas específicas de estas empresas, ayudándolas a afrontar algunos de los problemas que le son propios, como la sucesión y el conflicto de intereses entre familia y empresa», detallan desde San Telmo las funciones de la Cátedra.

En este sentido, la formación de los denominados ‘buenos dueños’ es la finalidad prioritaria y para ello pretende prestar un servicio integral de ayuda a las empresas familiares.

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