Las bonificaciones a la contratación, en la cuerda floja

Suponen un tercio de la partida destinada a las políticas activas de empleo y superan en 100 millones la dotación para formación

L. P.

madrid. Uno de los capítulos más controvertidos dentro de lo que el Gobierno incluye como 'Fomento del Empleo' en su proyecto de Presupuesto Generales del Estado es el relativa a las bonificaciones a la contratación. Y es que de los 5.488 millones de euros presupuestados para las políticas activas de empleo en el ejercicio 2017, unos 1.868 millones se destinan a pagar estas deducciones a las empresas, lo que equivale a un tercio de la dotación total para este fin.

Resulta cuando menos curioso que se trate de la mayor dotación y que supere en 100 millones el dinero que se emplea para la formación. Y es que el Gobierno del PP ha mantenido una apuesta clara y decidida por una política de impulso a la contratación a través de bonificaciones. Así, desde 2014 se ha incrementado su presupuesto año a año hasta elevarse un 52%. Desde UGT, Mari Carmen Barrera acusa al PP de implantar un sistema que es «opaco» y que «no sirve para nada», tal y como -asegura- demostró un estudio del sindicato en el que se concluía que las empresas no dejan de contratar a quien necesiten si no se le dan esa subvención. Además, muestra su «decepción» porque la ministra de Empleo comenzó la nueva legislatura con la promesa de sacar las bonificaciones de la caja de la Seguridad Social y un año después sigue sin llevarse a cabo.

Efectivamente, la propia Báñez admitió que «hay algunas bonificaciones que son un peso muerto y no sirven para crear empleo» y mostró su deseo por revisarlas todas y saber cuáles funcionan y cuáles no. Volvió a repetir la idea esta misma semana pero no termina de convertirse en realidad. Es más, en junio anunció nuevas bonificaciones a la contratación de hasta 400 euros al mes para las empresas que conviertan en indefinidos los contratos de formación.

Desde UGT exigen que en los Presupuestos para 2018, que el Consejo de Ministros aprobará la próxima semana, se incremente la partida para las políticas activas de empleo, pero no para que se dirijan principalmente a pagar bonificaciones, sino para que impulsen «medidas que faciliten la empleabilidad de las personas, especialmente de los que tienen más dificultades, reforzando además los recursos destinados a los Servicios Públicos de Empleo».

600 millones perdidos

Y mientras las ayudas a la contratación siguen aumentando, lo que descienden son las bonificaciones empresariales por gastos de formación, según asegura CC OO, que pone en evidencia que solo se utilizaron 502 millones en 2016, el 80% de la cantidad prevista. El sindicato denuncia el «reiterado desinterés del Gobierno por el empleo y la cualificación profesional en el ámbito laboral».

Así, critica que de los 2.214 millones que había previstos para la formación de los casi 19 millones de trabajadores en 2016, no se ejecutaron 600 millones, según los datos extraídos de la Liquidación del Presupuesto 2016 del SEPE.

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