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Abanca apuesta por la innovación y la eficiencia en su nueva sede en Madrid

El vicepresidente de Abanca, Juan Carlos Escotet Rodríguez, y el consejero delegado, Francisco Botas.
El vicepresidente de Abanca, Juan Carlos Escotet Rodríguez, y el consejero delegado, Francisco Botas.
  • El nuevo centro permite impulsar en la entidad una nueva forma de trabajar, más flexible, ágil y colaborativa

Abanca inaugurará esta tarde su nueva sede corporativa en Madrid, un centro con el que la entidad financiera gallega potencia su transformación digital e impulsa una nueva forma de trabajar, más ágil, flexible y colaborativa.

Innovación, eficiencia y una organización espacial totalmente abierta son las principales características que definen el inmueble, un edificio singular ubicado en el número 4 del paseo de Recoletos, proyectado a finales del siglo XIX como casa-palacio del empresario y filántropo gallego Ramón Plá Monje, que ha sido reformado íntegramente.

El centro, que posee una superficie de 3.700 metros cuadrados distribuidos en cinco plantas, bajo, sótanos y garajes, concentrará los servicios y empleados de Abanca en la capital del país. En la planta menos 1 se sitúa la oficina comercial y en la planta baja, el centro de negocios. El edificio también cuenta con un espacio para Mercados con el objetivo de potenciar las áreas de Tesorería, Distribución y Mercados de Capital del banco.

Los espacios para empleados se concentran entre las plantas primera y cuarta. “Hemos querido plasmar en este edificio nuestro proyecto, nuestra manera de hacer las cosas y de relacionarnos con nuestros clientes a través de un concepto sencillo que entendemos que nos define: abierto. Abierto es el espacio, abierta es nuestra orientación al cliente, al futuro, a la digitalización, a la eficiencia, a la modernización, a la especialización”, resaltó Juan Carlos Escotet Rodríguez, vicepresidente de Abanca.

El edificio está dotado con los medios tecnológicos más avanzados y una arquitectura interior en la que priman los espacios abiertos y funcionales –no tiene despachos-, con criterios de eficiencia y sostenibilidad medioambiental. Gracias a los recursos tecnológicos más innovadores, cada empleado podrá elegir su espacio de trabajo en cada momento según sus necesidades y estará permanentemente conectado a través de dispositivos móviles.

“Para Abanca, Recoletos es el laboratorio de pruebas de las prácticas de Capital Humano para transformar nuestro modelo de trabajo. Perseguimos una forma de trabajar ágil, colaborativa, flexible, eficiente y empática que permita ofrecer una atención completa al cliente” subrayó el consejero delegado, Francisco Botas.