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Bankia espera que el nuevo Gobierno inicie la «hoja de ruta» de su privatización

La sede central de Bankia, en Madrid.
La sede central de Bankia, en Madrid. / Reuters
  • El consejero delegado, José Sevilla, descarta realizar ajustes de plantilla y anticipa fusiones si los tipos siguen en mínimos tras ganar 481 millones hasta junio

Bankia espera que la constitución de un nuevo Gobierno, tras las eleciones del 26 de junio, sirva para "reactivar la hoja de ruta" de la privatización completa de la entidad. Así lo ha expresado el consejero delegado de la entidad, José Sevila, al indicar que será una solución "buena para el banco pero también para toda la sociedad a medio y largo plazo".

Sevilla ha indicado, en la presentación de los resultados semestrales de la firma, que en cualquier caso son los accionistas mayoritarios los que deben tomar "las decisiones adecuadas". El Estado controla, a través del FROB, más de un 60% de la propiedad del banco desde que se nacionalizó en 2012. Por ello, el consejero delegado ha recordado en que "lo que es bueno es que tengamos un Gobierno pronto que genere un consenso" que permita reabrir el proceso de privatización, fijado por el acuerdo con la UE, para finales de 2017.

Bankia se encuentra pendiente también de una posible integración con BMN, aunque Sevilla no ha querido indicar cómo se encuentra esta posible operación. Lo que sí ha afirmado es que el sector bancario "vivirá concentraciones a medida que se prolongue esta situación de tipos de interés bajos", no solo en el caso español sino también en toda Europa. Aunque el consejero delegado de la entidad no ha aclarado si el banco protagonizaría una de estas fusiones.

Ante los ajustes de plantila y redes que está materializando el resto del sector, José Sevilla ha afirmado que en Bankia dan por "hecho" estos recortes realizados en los últimos años. Ha reconocido que seguirán "buscando nuevas fuentes de eficiencia", pero no a través de planes de despido masivos, como los que han hecho Santander o tiene previsto Popular. En el primer semestre del año, Bankia ha cerado 38 oficinas y seguirá este ritmo hasta final de año, sobre todo por el incremento de las operaciones virtuales de sus clientes frente a la asistencia física en las sucursales.

Cuentas marcadas por los tipos al 0%

Bankia ha obtenido un beneficio neto de 481 millones de euros en la primera mitad del ejercicio, un 13,4% menos que un año antes, debido a los bajos tipos de interés, a la depreciación de los bonos de la Sareb y a la ausencia de la aportación del City National Bank de Florida, (EE UU), el CNB.

Así lo ha informado este viernes la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en una nota que añade que sin este último efecto, derivado de la venta de la citada entidad en 2015, la caída del beneficio se habría situado en el 8,7%. El saldo de dudosos se redujo en estos seis meses en 1.244 millones de euros, lo que permitió que el ratio de morosidad cayera por debajo del 10% por primera vez en cuatro años, hasta el 9,8%, destaca la entidad.

A cierre de junio, Bankia tenía concedidos a sus clientes un volumen de 109.794 millones de euros en créditos, un 0,7% menos, de los cuales 93.633 se habían prestado al sector privado residente, un 0,1% menos que un año antes. La entidad gestionaba a cierre de junio un total de 132.323 millones de euros de su clientela, un 0,2% menos, de los que 107.908 eran depósitos, que habían caído el 0,7% en comparación interanual. En cuanto a la solvencia, el ratio de capital de máxima calidad CET 1 "fully loaded" se ha elevado al 12,89% desde el 12,26% de diciembre.

El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, ha destacado que este semestre la entidad ha demostrado "su capacidad de hacer frente a un contexto de tipos de interés negativos. La contención de costes y la bajada de las provisiones por dudosos nos permiten mantener unos altos niveles de rentabilidad".

Venta de CNB

En cuanto a los principales márgenes de la cuenta de resultados, el de intereses se redujo un 19,1%, hasta los 1.124 millones de euros. En esta rúbrica, la venta de CNB tuvo un impacto de 72 millones, los bonos de la Sareb restaron otros 78 millones y la bajada del euríbor hasta tasas negativas lo hizo en 85 millones en el rendimiento de las hipotecas. Asimismo, la retirada de las cláusulas suelo redujo los ingresos en otros 21 millones.

Por el lado de las comisiones, la estrategia de eliminar estos cobros para algunos clientes redujo su aportación un 15,5%, hasta los 406 millones de euros. La parte positiva es que también le ha ayudado a captar 113.151 nóminas y pensiones en lo que va de año y a la comercialización de 348.924 tarjetas.

Los resultados por operaciones financieras y diferencias de cambio se redujeron un 17,2%, hasta 134 millones de euros, mientras que en el resto de resultados de explotación, lo obtenido por la venta de la participación en Visa Europa compensa, casi del todo la aportación al Fondo Único de Resolución, añade Bankia. Con todo ello, el margen bruto acumulado hasta junio ha alcanzado los 1.686 millones de euros tras caer un 16,9 % en comparación interanual.

Bankia ha continuado realizando a lo largo del año un importante esfuerzo de contención de los gastos de explotación, que se redujeron un 6,7%, hasta los 787 millones de euros, lo que permitió que el ratio de eficiencia ex ROF se situara en el 50,7%. El margen antes de provisiones ha sido de 900 millones de euros, un 24,2 % menos que en 2015.