Hoy

Las bases máximas de cotización podrán volver a subir

La ministra de Empleo en funciones, Fátima Báñez, con el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos. :: J. C. H. / efe
La ministra de Empleo en funciones, Fátima Báñez, con el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos. :: J. C. H. / efe
  • Hasta 2027 no se notará el impacto total de las reformas en un sistema que el Ejecutivo y los expertos consideran «muy generoso»

Tenemos un sistema de pensiones «muy generoso», en opinión de la ministra de Empleo y Seguridad Social en funciones, Fátima Báñez, y de gran parte de los expertos. Sólo once de los 27 países de la Unión Europea tienen pensiones mínimas y España está entre los cuatro países con mínimos más elevados. De los 9,4 millones de pensiones que se pagan en España, 2,5 millones se benefician del complemento a mínimos. Además, nuestro país registra la tercera mayor tasa de reemplazo (el porcentaje que representa la pensión respecto al último sueldo cobrado), cercana al 80%. La media de la UE está en el 52%; en Francia es el 55% y en Alemania, el 37%.

El Índice de Revalorización de las Pensiones, la fórmula para calcular la subida de las pensiones incluida en la reforma aprobada sin consenso en 2013, muestra un panorama muy negativo. Según expone José Enrique Devesa, doctor en Economía por la Universidad de Valencia y uno de los miembros de la Comisión de Expertos que elaboró la reforma, si aplicáramos directamente este indicador, las pensiones tendrían que haber bajado un 1,21% el año pasado, reducirse un 2,52% en 2016 y bajar aún más el año que viene, un 3,11%. Es decir, que tal como están los ingresos y gastos del sistema en la actualidad habría que recortar las prestaciones. Esto no ha ocurrido porque se impuso una subida mínima del 0,25% en esas circunstancias.

Las cotizaciones sociales tienen un tipo del 28%; «eso significa que con tres años de cotización no se compra ni uno de pensión en términos actuariales», resalta Rafael Doménech, economista jefe del BBVA Research. «Lo hemos podido hacer por un juego piramidal, un esquema a lo 'Ponzzi'. Por cada jubilado entraban más trabajadores, pero eso va a cambiar», alerta Doménech, que considera inevitable que la tasa de reemplazo de las pensiones disminuya en el futuro. «El sistema es demasiado generoso: va a devolver pensiones más altas que las cotizaciones que están generando», asegura Devesa.

El número de jubilados se va a duplicar en pocas décadas. Pasaremos de ocho millones de pensionistas a 15 millones cuando la generación del 'baby boom' llegue al retiro y con una esperanza de vida que supera los 80 años. Ellos notarán el impacto de las dos últimas reformas que todavía no están plenamente en vigor. El factor de sostenibilidad (que reduce la cuantía de la prestación mensual en función del aumento de esperanza de vida) comenzará a aplicarse en 2019; el retraso de la edad de jubilación a los 67 años culminará en 2027 (actualmente la edad legal de jubilación son 65 años y cuatro meses); el aumento de 15 a 25 años del periodo cotizado para calcular la pensión acabará en 2022. Todas estas medidas conducirán a rebajar la prestación en aras a consolidar la sostenibilidad del sistema, según sus promotores.

Pero los ajustes tendrán que continuar. UGT propone retirar las bonificaciones empresariales en las cotizaciones y la tarifa plana, lo que aportaría 3.700 millones de euros más al sistema, y destopar las bases máximas de cotización, que podría suponer 7.000 millones más de ingresos. Desde el Gobierno en funciones no lo ven así. Defiende que la tarifa plana o la exención de los primeros 500 euros de cotización ha favorecido la creación de empleo indefinido (más de 300.000 trabajadores beneficiados) y que es lo que está impulsando la recuperación del empleo (más de un millón en los dos últimos años). Sin embargo, no descarta que se puedan volver a subir las bases máximas de cotización para obtener más recursos, aunque eso exigiría subir también las pensiones máximas. El Pacto de Toledo decidirá si se amplía la brecha entre cotización máxima (3.600 euros) y pensión máxima (2.567 euros), que en la actualidad es del 30%.