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«Los españoles ya hemos votado, es hora de que los políticos hagan su trabajo»

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en su despacho en la sede de la compañía en Madrid.
El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en su despacho en la sede de la compañía en Madrid. / Alberto Ferreras
  • Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, Sostiene que el recibo de la luz «no solo puede sino que debe bajar» porque «le sobran impuestos, tasas y recargos»

Después de 15 años al frente de Iberdrola, Ignacio Galán afronta una etapa clave tras superar los últimos años de crisis económica en los que ha afrontado la reforma del sector eléctrico en España y los desafíos de los países en los que es líder, como Reino Unido.

El presidente de la compañía -la primera eléctrica europea en capitalización bursátil- analiza la regulación del sector, el momento político que vive el país y los retos de futuro.

Completada la reforma del sector eléctrico en España, ¿se ha conseguido lo que se pretendía?

Ha conseguido acabar con el desequilibrio económico estructural que padecía el sector fruto de los errores regulatorios acumulados. El pero es que ha sido, fundamentalmente, a costa de aquellos operadores que nada tuvieron que ver con la generación de dicho desequilibrio.

El sistema ha regresado al superávit de tarifa, pero la liberalización no es completa.

Siempre hemos defendido la plena liberalización del mercado, en línea con las directivas comunitarias y en beneficio de los clientes, junto a la existencia de mecanismos de protección para los colectivos más vulnerables. De hecho, Iberdrola tiene más clientes en el mercado libre (más de seis millones) que en el regulado (cuatro millones) a cierre de 2015. Y la tendencia es creciente por las soluciones a la carta que estamos ofreciendo a nuestros clientes, adaptadas a sus hábitos de vida.

¿Qué le sobra, o qué le falta, a la factura de los consumidores?

Le sobran tasas, impuestos y recargos que la encarecen innecesariamente. Iberdrola ha defendido que la factura no solo puede sino que debe bajar. Hace falta otro modelo que elimine conceptos que no deben ser soportados por el consumidor, así como reducir la fiscalidad. El encarecimiento de los precios obedece, principalmente, al hecho de que la factura se haya convertido en un vehículo para financiar políticas y conceptos ajenos al suministro eléctrico, que ya representan alrededor del 60% de la misma. Este es un problema que también afecta a muchos países europeos.

¿El sistema de formación de precios es el menos malo de los posibles o debería modificarse?

El 'pool' actual que conforma el sistema funciona razonablemente bien. Es un mercado sujeto a la oferta y la demanda y, por tanto, presenta variaciones de precio en función de la disponibilidad de las distintas tecnologías. Cuando hay viento y lluvia, los precios bajan; y cuando no los hay, y se utilizan tecnologías con mayores costes variables, los precios suben. Por esta razón, en lo que va de año esos precios han llegado a oscilar entre los 6 euros y los 50 euros por megavatio/hora. Precisamente esta semana las condiciones eólicas e hidroeléctricas han permitido registrar caídas de hasta el 45% en los valores medios del mercado con respecto al año pasado.

Con respecto a los cortes de suministro, ¿se han puesto medidas en marcha para paliarlos?

Somos muy conscientes de las dificultades por las que atraviesan muchas personas. Por eso hemos sido pioneros en la puesta en marcha de un protocolo de actuación y también estamos firmando convenios, 24 hasta la fecha, con las Administraciones para que identifiquen a los clientes económicamente vulnerables y poder garantizarles la continuidad del suministro. En breve plazo estará protegida la totalidad de los clientes de Iberdrola pertenecientes a este colectivo; el porcentaje actual es del 94%.

Hace falta «estabilidad institucional»

¿La falta de un Gobierno está afectando a la actividad económica en estos primeros meses del año?

Evidentemente las incertidumbres no ayudan. Necesitamos estabilidad institucional para consolidar el crecimiento, seguir reduciendo la tasa de desempleo y continuar con las reformas. Es una condición imprescindible para mantener la confianza de los mercados y aprovechar en mejores condiciones factores externos como la reducción de los precios del crudo, la rebaja de los costes de financiación o las políticas del BCE, que favorecen el crecimiento del consumo y de las exportaciones.

En ocasiones se menciona a los 'grandes' del Ibex-35 como brazo de presión para lograr un Ejecutivo concreto. ¿Se siente aludido?

Las empresas, en contra de lo que algunos piensan o dicen, no tenemos esas capacidades que se nos quieren atribuir. Tenemos bastante con ocuparnos de nuestros proyectos. Los españoles ya hemos votado y hemos elegido a nuestros representantes. Ahora es el momento de que los políticos hagan su trabajo.

Si triunfase finalmente un acuerdo de PSOE con Podemos, ¿teme que el negocio de Iberdrola pueda verse resentido con las auditorías que proponen hacer o sus posibles planes de nacionalización?

Iberdrola es una empresa con más de 100 años de historia, que siempre ha sido privada y ha convivido con gobiernos de todo signo. Hemos trabajado para generar riqueza, empleo y desarrollo para nuestro país y así lo seguiremos haciendo.

En el caso de Reino Unido, donde tiene parte de su negocio, ¿la posible salida de la UE tras el referéndum constituye un temor?

La continuidad o no del Reino Unido como miembro de la UE es un asunto que han de decidir sus ciudadanos. En cualquier caso, y como principal compañía eléctrica integrada de Europa, entendemos que la pertenencia al mercado común beneficia a Gran Bretaña, tanto para garantizar la seguridad del suministro como para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones. Sea cual fuere el resultado, Iberdrola seguirá siendo una de las grandes empresas de Gran Bretaña, con activos por valor de 20.000 millones de libras e inversiones anuales, actualmente, de 1.500 millones de libras.

En el plano internacional, ¿qué ha supuesto la operación de Avangrid en Estados Unidos?

Es un auténtico hito en nuestra historia reciente al crear uno de los principales grupos eléctricos de redes de Estados Unidos y el segundo productor eólico del país, con activos cuyo valor supera los 30.000 millones de dólares y que cotiza en la Bolsa de Nueva York. Será una excelente plataforma para impulsar el crecimiento en Estados Unidos.

Parte de los programas políticos incluyen que las nucleares dejen de funcionar una vez agotado su plazo actual de funcionamiento. ¿Es posible ejecutar esta medida?

Nuestra postura sobre esta tecnología es de sobra conocida: hemos defendido que no se trata tanto de acotar la vida de una instalación como de garantizar, en todo momento, la seguridad de su operación y su viabilidad económica. En cualquier caso, todas las tecnologías son necesarias para poder satisfacer la demanda con un parque de generación eficiente, que sea sostenible económica y medioambientalmente.

Soluciones «distintas» para cada renovable

¿Son rentables las plantas eólicas, fotovoltaicas o de biomasa sin ayudas públicas?

Iberdrola es un líder mundial en renovables, con cerca de 26.000 megavatios de potencia instalada. De esa capacidad, 15.000 corresponden a energía eólica, donde somos el primer productor mundial. Así que nadie nos tiene que convencer de sus bondades porque fuimos pioneros al apostar por esta energía, como lo fuimos también en la otra gran renovable, que es la hidroeléctrica. Es evidente que el grado de madurez de las tecnologías renovables es distinto y requiere soluciones distintas. Los avances tecnológicos de los últimos años han propiciado que estas energías, cuya implantación inicial requirió, en mayor o menor medida, sistemas de respaldo más o menos acertados, sean cada vez más competitivas respecto a las fuentes de producción tradicionales.

Con esos nuevos requisitos, ¿las centrales de carbón están destinadas a desaparecer?

La transición energética hacia la descarbonización es una realidad. Nosotros somos una referencia en sostenibilidad. El carbón solo representa el 1% de nuestra capacidad instalada. Mantendremos nuestra apuesta por el desarrollo de instalaciones de generación limpias en todo el mundo, sobre todo parques eólicos terrestres y marinos.