El ajedrez, una herramienta que se cuela en las aulas

El profesor Manuel Prieto explica sobre un gran tablero los movimientos de las piezas. :: f. h./
El profesor Manuel Prieto explica sobre un gran tablero los movimientos de las piezas. :: f. h.

Aprovechando las obras de mejora, el colegio Francisco Valdés ha puesto en marcha el proyecto 'Educ@jedrez'

FRAN HORRILLO DON BENITO.

Las obras que se están llevando a cabo en el colegio Francisco Valdés de Don Benito, han sido la excusa perfecta para introducir una nueva herramienta educativa en las aulas: el ajedrez.

Y es que, la actuación de mejora que se está acometiendo en el centro educativo ha dejado inutilizados diversos espacios para las clases de gimnasia y es por ello por lo que se ha considerado oportuno lanzar el proyecto 'Educ@jedrez', que coordina el profesor de Educación Física Manuel Prieto y que está dirigido a escolares de 1º y 2º de Primaria.

Desde principios de año un total de 159 alumnos no sólo conviven en el aula con los lápices, pinturas o libros, sino que también comparten dos horas semanales con damas, alfiles, torres y peones.

«Me doy por satisfecho con que los niños vean el ajedrez como un pasatiempo divertido»

«En el ánimo de encontrar nuevas ideas que proporcionen a mi alumnado, herramientas que le permitan desenvolverse y actuar de forma natural, permitiéndoles tomar decisiones de forma crítica y reflexiva en la sociedad en la que se encuentran inmersos, me he embarcado en este proyecto, que no tiene otro objetivo que enseñarles a jugar al ajedrez», afirma Prieto.

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Y es que, como recuerda, «los beneficios y la utilidad del aprendizaje del ajedrez en el ámbito educativo han sido profusamente contrastados».

De hecho, el ajedrez escolar ayuda al alumno a desarrollar de una forma natural habilidades tanto de tipo cognitivas como sociales. Así, está comprobado que mejora la capacidad de aprendizaje y la concentración, ejercita la memoria, favorece las relaciones sociales, estimula la capacidad de superación, favorece la toma de decisiones y estimula la lógica y sentido común, mejora la capacidad de organización, ayuda a resolver problemas y desarrolla, enriquece el pensamiento creativo, la autoestima y el sentido del logro, al tiempo que mejora la comprensión lectora y el cálculo.

No obstante, como precisa Manuel, la idea no es tratar de sacar a futuros Kasparov, sino que el ajedrez sea una «herramienta educativa» y los niños y niñas conozcan las reglas del juego, desarrollando así esas capacidades tan beneficiosas que aporta. Luego, cada alumno profundizará y perfeccionará sus conocimientos en función de su interés y sus gustos.

Pasatiempo

Lo cierto es que a la hora de abordar un proyecto, este profesor siempre tuvo claro de las potencialidades del ajedrez y así lo justifica: «El ajedrez como juego, deporte y actividad lógico-matemática supone un pasatiempo divertido que estimula a los alumnos a desarrollar habilidades y destrezas mentales, les proporciona un pensamiento reflexivo y analítico que aplicados a la vida diaria, mejora la concentración, el razonamiento y el cálculo lógico. Actualmente los alumnos se ven invadidos por un gran número de juegos electrónicos que estimulan el pensamiento mecánico. Además, las nuevas tecnologías y la sociedad actual nos llevan cada vez más a una capacidad de atención y concentración menor, debido en parte, al gran número de estímulos, la concreción y despersonalización de las comunicaciones interpersonales, el individualismo y la soledad. En cambio con el ajedrez se desarrollan habilidades cognitivas y sociales».

Serán doce las sesiones que impartirá Manuel a cada grupo. Y de momento, éste se muestra satisfecho por la respuesta de los chicos: «Ha sido muy positiva por parte de los alumnos. La inmensa mayoría ha mostrado un gran interés en el aprendizaje de las normas del juego. Eso sí, debemos diferenciar la edad de los alumnos a los que iba dirigido el proyecto. Un gran número de alumnos de 2º comprenderán las nociones elementales del juego al acabar el proyecto. En cambio, en 1º supondrá una iniciación o acercamiento al juego, teniendo también en cuenta que algunos lograrán una comprensión de las nociones elementales del juego al finalizar el mismo». No obstante, éste se daría satisfecho con que al final de 'Educa@jedrez' «los niños reconizcan que el ajedrez es un pasatiempo divertido».

De momento, este año ha sido el de lanzamiento, aunque Prieto está esperanzado en que el ajedrez siga inundando las aulas del Francisco Valdés en cursos sucesivos.

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