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Títeres para la educación en valores

Títeres para la educación en valores
  • La Asociación Juvenil Achikitú imparte un taller dirigido a miembros de otros colectivos y organizaciones

  • La marioneta se presenta como recurso didáctico para transmitir valores a través de historias creadas por los títeres

don benito. Se levanta el telón y aparece la imaginación. Todo es posible en el mundo de los títeres, desde un musical a la recreación del Quijote. Las manos que les dan vida deciden la historia, desde el principio hasta el final. Así ha sido desde siglos atrás, en el antiguo Egipto, el Imperio Romano o la Sicilia del siglo XVIII. Una tradición que sobrevive al paso del tiempo.

Niños y mayores pueden disfrutar de las marionetas y, al mismo tiempo, aprender. Eso es lo que se ha propuesto la Asociación Juvenil Achikitú, en colaboración con el Ayuntamiento de Don Benito, en una de sus últimas iniciativas culturales y educativas. «A veces no sabemos llegar a la gente y, en especial, a los niños, el títere es un recurso divertido y a la vez didáctico», explica Ángel Sánchez, presidente de Achikitú, «es una forma de poder llegar a los más pequeños mediante una moraleja o una historia en la que puedas transmitir valores muy importantes y que les lleguen perfectamente».

Con ese propósito surgió la Escuela de Títeres, que se encuentra dentro de un programa más amplio denominado 'Animación para la integración', con el que esta asociación dombenitense busca fomentar el asociacionismo y la educación en valores. «Queremos que la asociación sea un punto de encuentro para dar herramientas a las asociaciones y colectivos de la comarca para poder trabajar el títere como elemento educativo», apunta Sánchez.

Efecto multiplicador

Para ello, los integrantes de Achikitú se han formado previamente para transmitir posteriormente sus conocimientos a otras personas vinculadas con asociaciones y centros educativos. Según señala Ángel Sánchez, «conseguimos así un efecto multiplicador, ya que trabajamos con adultos y docentes que son capaces de transmitir lo que nosotros queremos y enseñarle al resto de la población sus conocimientos a través del títere».

El primer taller se celebró el viernes en la localidad de Miajadas y hoy continúa en la Granja Educativa de Don Benito. En ambos caso, se dan cita participantes de distintos ámbitos, pero todos con esa posibilidad de difundir lo que aprendan. Así, participan representantes de las ampas escolares, de asociaciones vinculadas con sectores como el medioambiente, el ocio o incluso el flamenco, además de profesores de varios centros educativos.

Fabricar y caracterizar

Y aunque todos ellos llegarán con el deseo de dar vida a una marioneta, el proceso no comienza con la fabricación del títere, pues primero hay que entender la esencia que se esconde tras el manojo de espuma y trapos que compone cada muñeco. Así, el curso inicia con un breve acercamiento a la historia del teatro de títeres y sus diferentes técnicas, y al universo de los títeres desde la experiencia previa de los niños.

Tras la teoría, llega la práctica. Los materiales pueden ser muy diversos, pero en ese caso se apuesta por la espuma y la caracterización es a gusto de los participantes, que eligen y diseñan también el vestuario. Cada uno decide luego cuál es el mensaje que va a transmitir su marioneta, «puede ir relacionado con la educación en valores, el respeto al medioambiente o los medios de comunicación, es un elemento muy versátil», señalan algunos de los participantes.

La última parte del curso es quizás la más complicada, porque implica darle vida al títere, como Geppetto hizo con Pinocho. Aquí se implican varios aspectos. Desde lo literario, es decir, las historias que se utilizarán como disparadoras, hasta las dramatizaciones, poniendo en juego una implicación cada vez más interesante de los participantes que jugarán a ser titiriteros.

Tendrán que trabajar la voz, la respiración y la sensibilidad, incluso, la empatía con su marioneta. Sin olvidar el desarrollo de la fantasía, la imaginación y la magia que lleva a la relación entre el niño y el títere. En esa relación se hace necesaria la improvisación, porque los más pequeños no suelen seguir un guion.

Festival de títeres

El broche de oro a este taller lo pondrá un festival de títeres, que se celebrará en Don Benito en los primeros días de diciembre, coincidiendo con la llegada del ambiente previo a la Navidad. «Es una forma de ofrecerle a Don Benito un festival nuevo, de títeres, que nunca se ha trabajado ese tema que es muy bonito y además muy cercano a la Navidad», explica Ángel Sánchez, «es una forma de comenzar la época navideña, que puede incluso servir para fomentar las compras».

De este modo, durante el festival podrán trabajar el títere sobre un escenario y ver la respuesta que da el público, que será principalmente infantil. Asimismo, podrán ver qué es lo más atractivo para los más pequeños. La obra será propuesta por ellos mismos y en ella se tratarán valores educativos del ámbito de interés que más suscite en su colectivo

Aunque aún no se conoce el programa completo, las actuaciones de estos titiriteros principiantes se verán reforzadas con otras compañías profesionales que también van a participar para que la gente disfrute de compañías y teatros de calidad.

El festival, organizado junto al Ayuntamiento de Don Benito, tendrá dos escenarios principales. Por un lado, la Casa de Cultura, que acogerá los espectáculos más profesionales, y, por otro, la zona comercial con actuaciones del resto de grupos o asociaciones, si el tiempo acompaña.