Hoy

La lluvia acompañó a la patrona en el regreso a su ermita

La virgen tuvo que ser transportada cubierta por un soporte de plástico. :: e. domeque
La virgen tuvo que ser transportada cubierta por un soporte de plástico. :: e. domeque
  • La Virgen de las Cruces volvió ayer al santuario tras la celebración de La Velá, que comenzó el 25 de septiembre con su llegada a la localidad

Las primeras lluvias del otoño llegaron para desazón de los devotos de la Virgen de las Cruces que, tras celebrar la vigilia por la noche, aguardaban para la romería hacia la ermita. Sin embargo, esta vez el cielo no se abrió como otros años para permitir la romería de los cientos de fieles ataviados con chubasqueros y paraguas. Con las primeras luces del alba, muchos esperaban ayer en la iglesia de Santiago para acompañar a la Patrona de Don Benito en el regreso a su ermita. Aunque la salida estaba prevista para las 8.15 de la mañana, no fue hasta las 9.30 cuando la Hermandad decidió poner rumbo al santuario en un remolque fabricado para la ocasión con una cubierta de plástico, transportado por un todoterreno.

Pese a las condiciones meteorológicas, fueron muchos los que acompañaron a la Virgen durante buena parte del trayecto. Y ya a mediodía, los peregrinos llegaron al santuario para, a continuación, celebrar la Santa Misa.

Cultos previos

La lluvia que no cesó ayer, sí dejó que se celebraran los cultos previos el martes en los alrededores de la iglesia de Santiago. Los más pequeños se encargaron de la ofrenda floral en el escenario. Y como en años anteriores, además de flores, los asistentes también aportaron alimentos que serán donados a Cáritas. Durante la ofrenda floral también se contó con el grupo de folclore Caramancho. Las distintas categorías del grupo bailaron para la Virgen de las Cruces, además cantaron la Misa Extremeña y el himno en su honor.

Los actos festivos dieron paso de nuevo a los cultos tradicionales y durante toda la noche se sucedieron las oraciones de los fieles que participaron en la vigilia para velar a la Virgen. Como cada año, se fueron turnando entre los diferentes colectivos cofrades, pastorales grupos de oración y eucarísticos, además de distintas entidades locales.

Con su regreso, finalizan varios días de festividad religiosa en honor a la Virgen de las Cruces con su llegada a la parroquia de Santiago, el pasado 25 de septiembre. Un hecho que se realiza de forma ininterrumpida desde 1987, ya que anteriormente se velaba a la Virgen en la ermita. Cumple así casi 30 años, muchos de ellos aspirando a ser declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.