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Motociclismo

Arguiñano devuelve la sonrisa a María

Herrera, durante una competición.
Herrera, durante una competición. / EFE
  • El popular cocinero ayudará a la toledana hasta final de año

«Psicológicamente he tenido que ser muy fuerte ya que hay veces que te vienes abajo, que lo tenga que pagar todo tu padre después de la trayectoria que llevamos…». Desde que poco antes de arrancar el Mundial 2016 de Moto3 le comunicasen que el equipo con el que iba a competir no podía hacer el campeonato, María Herrera no había podido afrontar su trabajo con tranquilidad. De prisa y corriendo, su padre, Antonio Herrera, decidió montarle una estructura, MH6, volcada en la carrera de una piloto acostumbrada desde pequeña a batirse de tú a tú con chicos que hoy en día disputan el Mundial de Motociclismo. Y a ganarles. La piloto de Oropesa (Toledo) entró en la historia como la primera mujer en ganar una prueba del Campeonato de España de Velocidad, además de que ya han sido varias las veces en las que ha puntuado en el Mundial de la clase pequeña. Su trayectoria es lo que siempre ha motivado a su padre a llegar al máximo para que su talento no se quedase por el camino, para que en un futuro no tuviese que preguntarse ‘¿hasta dónde podría haber llegado?’. Un sentimiento que le llevó a hacer una arriesgada apuesta con un ‘producto’ singular, una piloto en medio de un mar de hombres.

«Estoy con María Herrera, la piloto número uno de la historia del motociclismo. No hay ni la menor duda en eso. Ha sabido ganar a los que ahora están despuntando en Moto3. Les ha ganado a todos, no en una ocasión, sino en muchas. Es una chica que nos ha emocionado a todos, pero lo que más nos ha llamado la atención en este último año es ver esta interrogante que tiene en la moto». Sonriente y emocionado, Karlos Arginaño, propietario de la escudería de Moto2 AGR, anunció en el Motorland de Aragón que, al menos hasta final de año, Herrera sólo tendrá que preocuparse pilotar. Su KTM deja este fin de semana de lucir un interrogante, llamada de atención a posibles patrocinadores, para mostrar dos empresas muy vinculadas al popular cocinero –Yatekomo y la web hogarmania.com-. «Soy padre de ocho hijos y sé lo que es esto», confesó. Habían encontrado solución hasta final de año para la piloto. «Lo que ha hecho Karlos no lo hace nadie en el Mundial. Ceder un patrocinador a un piloto que no es de su equipo no es nada habitual. Él fue el que se acercó a nosotros porque de siempre le gustaba María», explicaba Antonio Herrera, que siempre ha intentado mantener al margen –sin mucho éxito- de las cuitas económicas a su hija. «Me cuesta mucho entenderlo. María ha ganado a los mejores pilotos que están hoy en la parrilla. Ha sido líder del CEV, la única mujer que ha sido capaz de ganar en el campeonato de España en 100 años. Ha ganado el Mediterráneo, la Cuna de Campeones… Y que llegues al Mundial y que todo este bagaje desaparezca. No entiendo por qué otros equipos no han hecho antes lo que Karlos ha hecho ahora», reclamó. 

María Herrera debutará con sus nuevos colores este viernes, en un fin de semana en el que Moto3 puede tener ya campeón: el sudafricano Brad Binder, que a falta de cinco carreras aventaja al italiano Enea Bastianini en 106 puntos. Una barbaridad. Entre otras muchas posibilidades matemáticas, a Binder le vale con ser segundo para cerrar el Mundial con cuatro pruebas de adelanto. Se trata de una categoría liquidada frente a otra totalmente abierta: Moto2, con Alex Rins a solo tres puntos de Johann Zarco. Una prueba muy especial para el barcelonés, empadronado en Valdealgorfa, localidad turolense a 25 kilómetros del Motorland, en la que nació su abuelo y a la que está muy apegada su familia –Rins corre con licencia aragonesa-. Entre medias –en términos de competitividad por el título-, MotoGP. Marc Márquez llega a Aragón con 43 puntos sobre Valentino Rossi para un trazado sobre el papel propicio para la Honda y en el que Jorge Lorenzo ha ganado en los dos últimos años. Lorenzo que evidenció de nuevo la distancia personal que le separa de Rossi, con la resaca de su duelo dialéctico en Misano todavía coleando. «Si la rivalidad crece, el nivel crece y la competitividad es mayor», comentó sobre este asunto Márquez, que con la experiencia del pasado prefiere no entrar en detalles sobre el duelo entre sus rivales. «Seguro que ahora tienen todavía más ganas de quedar el uno delante del otro. Esto seguro que les hace crecer. Mientras ellos tengan pique por mí perfecto, yo miro el espectáculo desde fuera», avisó.