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FÓRMULA 1

Austin, tierra de oportunidades

Momento de la rueda de prensa del circuito
Momento de la rueda de prensa del circuito / Efe
  • Tras tres semanas de parón, regresa la acción de la Fórmula 1 con Hamilton y Rosberg como grandes favoritos y dos equipos ausentes, Caterham y Marussia.

La ciudad más grande del condado de Travis, en Texas, se convierte este fin de semana en el centro de la Fórmula 1. Austin albergará por tercer año el Gran Premio de Estados Unidos, en el que dicen que es el mejor circuito que ha diseñado Hermann Tilke para la Fórmula 1. Todos los pilotos admiten que este trazado es uno de los más divertidos del calendario, no sólo por las características propias de la pista, sino por el inigualable ambiente ‘yankee’ que tanto les gusta. Hombres como Lewis Hamilton se sienten como en casa rodeados de norteamericanos ávidos por vibrar con los monoplazas de Fórmula 1, que a pesar de todo no es el deporte de motor más seguido.

Precisamente el británico es el gran favorito para la victoria este fin de semana. Ganador en la primera carrera disputada aquí hace dos años y segundo la pasada temporada, Hamilton se siente muy confiado de volver a hacerlo bien en un trazado en el que se siente muy cómodo. La espectacular subida de la primera curva, o el virado final del trazado texano se adaptan a la perfección a las cualidades del líder del campeonato. Tendrá que vérselas de nuevo con Nico Rosberg, su compañero y único rival, que tratará de recuperar el pulso y el liderato.

Otro de los que tratará de hacer bueno el dicho de que Estados Unidos es la tierra de las oportunidades es Fernando Alonso. El asturiano es uno de los pilotos que más disfrutan en este ambiente, si bien nunca ha logrado cruzar una meta en terreno estadounidense en primera posición, sí ha logrado varios podios, el último el mismo año pasado. Sin embargo, será muy complicado repetir cajón este año. Alonso lo admitía este mismo jueves: “será una carrera complicada, como las últimas donde hemos perdido el buen ritmo para acercarnos al podio. Intentaremos cualquier oportunidad, pero siempre conscientes de nuestras limitaciones”, afirmaba.

El interés en torno a Alonso sigue estando en lo que vaya a hacer en 2015. El asturiano sigue deshojando la margarita, y de momento no hay nada nuevo: McLaren sigue siendo la opción más probable, mientras Mercedes no le abra la puerta. “Sólo os puedo decir que van a llegar cosas buenas. Tengo la idea muy clara, se están dando los pasos que tenía en la cabeza. Lo sabréis pronto, algún día de estos”, bromeaba el asturiano ante la prensa. Sigue sin soltar prenda, ni él ni Ferrari que tampoco ha confirmado el fichaje de Sebastian Vettel. La época de Alonso vestido de rojo se apaga, pero el español se queda con lo bueno: “soy tres veces subcampeón del mundo de Fórmula 1. Estos cinco años habría cosas que mejorar, pero he llegado dos de estos cinco años con opciones de ser campeón a la última carrera”, recordaba.

Ausencias de Caterham y Marussia

Este Gran Premio será algo extraño y triste para la familia de la Fórmula 1. A los constantes pensamientos hacia Jules Bianchi (sigue en estado crítico pero estable) se une la ausencia de Caterham y Marussia, ambos al borde de la desaparición. En estas tres semanas, ambos equipos han pasado a manos de unos administradores concursales y se han visto obligados a quedarse fuera de los Grandes Premios de Estados Unidos y Brasil, la próxima semana. La situación económica de ambos es crítica, y mientras Caterham Marussia admite una deuda total de más de 110 millones de euros) y es harto probable que hayan firmado ya sus últimas carreras en Fórmula 1.

Eso ha provocado un efecto directo para este fin de semana. Por primera vez desde Mónaco 2005, cuando BAR Honda cumplió su exclusión por dos Grandes Premios, habrá menos de 20 coches inscritos para un GP. Aunque ninguno de los cuatro pilotos ausentes iba a lograr un podio, ni mucho menos, sí cumplían una función básica, por ejemplo, a la hora de organizar la clasificación del sábado. Con ellos en pista, se eliminaban cinco pilotos en la Q3 y cinco en la Q2, pero ahora sólo se eliminarán cuatro en cada tanda. Esto puede ocasionar algún susto en equipos como Sauber o Lotus, ambos con serios problemas para pasar el primer corte habitualmente. A su favor hay que contar con que Sebastian Vettel, salvo sorpresa, no disputará la clasificación porque va a colocar el sexto motor de la temporada y, en busca de la eficiencia, ahorrará el máximo de kilómetros y neumáticos posibles en un GP donde sí puede remontar.

Por otro lado, esta situación ha abierto la posibilidad de nuevo de que el año que viene haya equipos con tres coches iguales. Algo que hace tiempo ya empezó a sonar ahora está más cerca que nunca, debido a que los contratos que tiene la FOM con la FIA y los circuitos obligan a que haya, como mínimo, 20 pilotos en pista. Sin Caterham y Marussia sólo habría 18 coches en parrilla, por lo que se empieza a especular con la presencia de terceros coches en algunos equipos. El problema es que sería necesario cambiar los reglamentos (¿puntúan los tres coches para el campeonato de constructores? ¿qué baremos se toman para aprobar el tercer coche en según qué equipo?) y no todas las escuderías están de acuerdo. Los pilotos, por el contrario, no lo ven del todo desfavorable. Consideran que así habrá oportunidades para los más jóvenes e incluso así se podrían contratar algunos de los trabajadores de los equipos que están desapareciendo. Sin embargo, todos coinciden en algo: es una lástima ver desaparecer dos equipos, y algo debe cambiar para que no vuelva a repetirse.