Atletismo

La Copa del Mundo, el último invento de la IAAF para vender el atletismo

Sebastian Coe, presidente de la IAAF. /Efe
Sebastian Coe, presidente de la IAAF. / Efe

Ocho potencias entre las que no se encuentra España se enfrentarán en Londres coincidiendo con la final del Mundial de fútbol, en una competición por puntos sin las carreras de fondo

MIGUEL OLMEDAMadrid

No es ningún secreto que Sebastian Coe anda como loco por convertir el atletismo en ‘trending topic’ mundial. Multitud y juventud son las dos palabras que traen de cabeza al presidente de la IAAF, que ya en el cross de Itálica deslizó su intención de convertir el campo a través en una disciplina más extrema. Cierto es que hay circuitos que parecen alfombras, pero la Federación Internacional tendrá que caminar con pies de plomo para no pisar arenas movedizas. Integrarlo en los Juegos Olímpicos de Invierno, viejo objetivo que cada vez suena con más fuerza, sería un gran avance para evitar que el cross caiga en el olvido de los mejores fondistas, presos de la pista o del dinero que acompaña al asfalto.

Mientras trabaja en ese asunto en un segundo plano, el organismo que preside Coe se ha sacado un nuevo as de la manga para vender el atletismo más allá de Europa en un verano huérfano de grandes citas sin Mundial al aire libre ni Juegos Olímpicos. La IAAF ha bautizado la competición como Copa del Mundo, aunque hay incidir en que la mitad de países participantes son europeos, en que Oceanía no está representada y en que, si su intención era juntar a las mayores potencias del planeta, se ha olvidado de Kenia y de Etiopía. Tampoco está España, lógico teniendo en cuenta que en el último Mundial al aire libre ni estrenó el medallero, al contrario que otras 42 selecciones.

La Copa del Mundo, en resumidas cuentas, enfrentará en Londres a ocho de los países más respetados sobre el tartán: Estados Unidos, Gran Bretaña, Jamaica, China, Alemania, Polonia, Francia y Sudáfrica. La competición, en aras de no resultar pesada para la audiencia, apenas durará dos tardes; y para que sea más dinámica cada disciplina se disputará en final directa, con sólo un atleta masculino y otro femenino por cada selección. La Federación Británica ya ha hecho público que enviará al campeón nacional de cada prueba a la cita, fórmula también habitual en Estados Unidos con los ‘trials’ previos a las competiciones habituales, pero cada país se guarda el derecho de decidir su propio sistema de clasificación.

Un premio de 450.000 dólares

El formato es sencillo, idéntico al del Europeo por federaciones, en el que el resultado de cada carrera o concurso repercute en un determinado número de puntos para el país. Final tras final se suman los puntos de cada selección y la que más obtenga al término del domingo será la ganadora de la Copa del Mundo y de los 450.000 dólares que tiene por premio. La IAAF ha confirmado que se disputarán todas las carreras hasta el 1.500 incluido y todos los concursos. Es decir, no habrá obstáculos ni pruebas de fondo.

La fecha y el lugar en los que se celebrará la competición tampoco son fruto de la casualidad. El fin de semana escogido, el del 14 y 15 de julio, coincide con la final del Mundial de fútbol y también con la de Wimbledon; aunque la IAAF asegura no temer conflictos de audiencia, pues cuando se apaguen las luces del Luzhniki de Moscú (el partido empieza a las 17:00), aún quedará una hora para que comience la Copa del Mundo de atletismo. En cuanto a Londres, su reputación le precede. La IAAF acabó encantada tanto en los Juegos de 2012 como en el Mundial al aire libre del verano pasado con el que denominan “el mejor estadio del planeta”, así que no había opción mejor para albergar el que será, en palabras de Coe, “uno de los eventos innovadores y excitantes del atletismo, una emocionante y acelerada experiencia para los atletas y los aficionados”.

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