Hoy

VOLEIBOL

El Extremadura Arroyo cimenta sus nuevas ilusiones en las jugadoras de la cantera

Llamadas a puertas, tanto en lo deportivo como en lo económico, para conocer cuáles serán los mimbres que darán forma al nuevo proyecto del Extremadura Arroyo tras su descenso de categoría. Así es la actualidad del equipo arroyano, que pretende reinventarse a sí mismo para adaptarse a la segunda categoría del voleibol nacional después de disfrutar cuatro temporadas en la élite.

Según sostiene el presidente de la entidad, Adolfo Gómez, la política del club volverá a estar cimentada en la cantera. Como principales valedoras y referencia para todas las demás, el club espera contar con chicas de la casa, como es el caso de la capitana Yohana Rodríguez, Bea Gómez, Alba Pizarro y Carmen Castaño, sin que por el momento haya sido confirmado nombre alguno. De alcanzar acuerdo entre las partes, a ellas se sumaría la savia nueva de la cantera y un par de refuerzos que apuntalen el bloque, por lo que se estima que el 80% de las integrantes sean jugadoras formadas en el club.

Desde el Extremadura Arroyo se destaca que, a pesar del varapalo que supuso el descenso de categoría, «las innumerables muestras de cariño y de apoyo recibidas de aficionados y de representantes de instituciones han propiciado un inusitado carrusel de ilusiones cuyos efectos no han tardado en plasmarse en una febril actividad encaminada a trazar los ejes básicos del próximo proyecto». Todo ello con un ADN de cantera acorde a la esencia que ha caracterizado al equipo a lo largo de las tres últimas décadas y que únicamente se vio roto la pasada temporada, cuando se optó por profesionalizar más la plantilla con jugadoras de fuera.