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El CAR Cáceres y su «¿por qué no?»

El argentino Franco Di Filippo inicia una progresión frente al Helvetia. :: lorenzo Cordero
El argentino Franco Di Filippo inicia una progresión frente al Helvetia. :: lorenzo Cordero
  • El máximo representante del rugby regional pretende aferrarse a la tercera plaza para poder luchar por el ascenso a División de Honor

En el rugby no hay lugar para pusilánimes. Y en el CAR Cáceres hacen de esta afirmación una certeza, no solo dentro del campo y en cada acción con arenga, sino también fuera del barro. La temporada del máximo representante extremeño, en División de Honor B, viene marcada por un concepto, el de la ambición, y una pregunta retórica: «¿Por qué no?».

A las órdenes de Martín Rojo como director de orquesta en el área técnica, después de haber llegado al ecuador de la competición y de incluso haber puntuado en casa del líder, el CAR Cáceres está cuajando una extraordinaria temporada. Los blanquinegros ocupan la tercera plaza -que da derecho a jugar la fase de ascenso a la máxima categoría- en el grupo C, con cinco victorias, tres derrotas, cuatro bonus ofensivos y uno defensivo. Lo que se traduce en 25 puntos, tres de ventaja frente al inmediato perseguidor, el Atlético Portuense.

Números que en absoluto dan vértigo en el seno del equipo cacereño y que tampoco se cimentan en el azar, según palabras del propio Martín Rojo: «En líneas generales, el balance del trabajo que estamos realizando está siendo muy bueno. Esta temporada tenemos una plantilla bastante larga y la gente está trabajando bien. Tenemos que aprovechar todo lo que tenemos porque podemos hacer un buen rugby para hacer disfrutar», sostiene.

Pero, ¿cuáles son las claves del éxito? «Hemos recuperado a jugadores de la casa que en los últimos años han estado fuera por motivos laborales o de estudio. Los fichajes que hemos traído se han acoplado muy bien y están aportando muchísimo. Esto hace que el ambiente en el vestuario y en cada entrenamiento sea muy bueno y es algo que se traduce en el campo cuando tenemos que jugar», analiza el preparador.

Así también lo entiende Mariano Amaro. A sus 28 años, es uno de los principales valedores de la entidad, a la que pertenece desde hace más de una década. En su posición de medio-melé, este cacereño es el vivo ejemplo de oficio y brega. «El equipo es mucho más compacto que en otras temporadas. Todos jugamos a lo mismo. Las incorporaciones están haciendo que vayamos a más. De ellos se aprende mucho y están haciendo que todos podamos subir el nivel. Además de tener calidad, son jugadores comprometidos en lo personal que ayudan al grupo de forma individual».

Mariano se refiere a los cinco foráneos que esta temporada recalan en el CAR Cáceres, como es el caso de los argentinos Levin y Di Filippo, los sudafricanos Taljard y Geleba, así como el fiyiano Jerry. Piezas que dan el salto de calidad suficiente y que no han tardado en dejar su impronta.

Con todos los ingredientes para hacer la machada de jugar por el ascenso, en el CAR Cáceres se da un paso al frente: «¿Por qué no?», esgrime Mariano. «No hay que ponerse límites. Tenemos que seguir en esta misma línea, sin dejar de aprender y mejorando cada vez más». Mientras, su entrenador refuerza el ambicioso mensaje: «El objetivo este año era subir el sexto puesto de la pasada temporada, pero estamos viendo que podemos optar a la tercera plaza. No podemos volvernos locos todavía, pero está claro que no vamos a desaprovechar las oportunidades que se nos presenten. Jugar la fase de ascenso sería un premio al trabajo realizado y no vamos a decir que no a nada».

Pese al gran momento del equipo, las gradas del Cuartillo no acaban de poblarse en demasía y el pasado sábado frente al Helvetia tan solo varias decenas de personas disfrutaron la última victoria blanquinegra. Por ello, desde el CAR hacen un llamamiento a los aficionados: «Este año estamos jugando un rugby muy vistoso y la gente que viene lo está disfrutando. Que se animen y se acerquen a ver un partido porque seguro que se van a enganchar», recomienda Rojo. «Se está haciendo un rugby bonito, jugando a la mano», apoya su discípulo Mariano.

Desde su fundación en el año 1981, el CAR Cáceres no ha dejado de crecer y hoy son aproximadamente unas 140 las fichas federativas que aglutina la entidad desde el deporte base hasta el primer equipo.