Hoy

El kárate español reposa en manos extremeñas

Cortés, a la izquierda, con el campeón europeo, Matías Gómez. :: HOY
Cortés, a la izquierda, con el campeón europeo, Matías Gómez. :: HOY
  • El fisio cacereño del combinado nacional, José Ángel Cortés, listo para el Campeonato del Mundo que comienza hoy en Austria

En el mundo del kárate extremeño es difícil olvidar nombres de pioneros como José María Saldaña, Domingo Martínez, Alfredo Golpe o Antonio Andrés Corrochano, entre algunos otros. Todos ellos favorecieron el germen de esta modalidad de lucha japonesa y no son pocos los que en las últimas décadas pudieron seguir la estela. En parte gracias a ellos, emergieron figuras como la de José Ángel Cortés (Cáceres, 4 de diciembre de 1982), quien es reconocido como una de las voces autorizadas en la escena regional.

Hoy fisioterapeuta de profesión, Cortés comenzó a practicar kárate a los 11 años e incluso, cuando su trayectoria estuvo en la cresta de la ola, llegó a ser becado en el Centro de Alto Rendimiento en Madrid, además de haber vivido también la experiencia de ser seleccionador extremeño.

Este cacereño brinda en la actualidad, desde hace apenas algo más de un año, su sabiduría al combinado español, pero esta vez desde fuera del tatami como responsable de fisioterapia de la delegación nacional absoluta. «Saltar a este nivel y poder representar a tu país es un orgullo», dice con satisfacción.

Tras una concentración de cinco días en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, Cortés aterrizó ayer junto con el resto de la expedición española en la ciudad austriaca de Linz, donde a partir de esta misma jornada y hasta el domingo tendrá lugar el Campeonato del Mundo de Kárate. El fisio cacereño es consciente de que su cometido es poco visible para el gran público, pero lo considera imprescindible para que todo salga a pedir de boca: «Puede llegar a ser un poco estresante en ciertos momentos porque tienes que estar a todo. Las necesidades de cada uno son diferentes y también las de cada especialidad. El objetivo es tener a todos a punto y que no se me escape ningún detalle que pueda afectar al resultado. A eso venimos».

Aunque es su primer año con tal responsabilidad, Cortés ya tiene experiencia en estas lides, pues colaboró con el antiguo equipo médico hace casi una década. Algo que le abrió las puertas cuando el último fisioterapeuta de la selección, el conocido karateca César Castaño, fichó por el Sporting de Gijón en el verano de 2015.

Cortés tampoco es ajeno a la dimensión que, a buen seguro, tendrá el kárate en los próximos años tras conseguir ser deporte olímpico en Tokio 2020: «Ahora empezará a funcionar la maquinaria burocrática del olimpismo. A muchos que han conseguido todo, solo les quedaría hacerse con una medalla en los Juegos Olímpicos».

Según cuenta, el ambiente que se respira durante estos días entre los competidores españoles es el propicio para repetir e incluso mejorar el éxito del último Campeonato del Mundo, el celebrado en Bremen en 2014, cuando España quedó en tercera posición en el medallero tras conseguir siete metales. Las expectativas son también halagüeñas tras el Europeo de Montpellier, en el que España se alzó al segundo puesto con los oros de Damián Quintero, Sandra Sánchez y Matías Gómez, al que se sumó el femenino de kata por equipos. Son algunas de las 22 bazas para llenar el zurrón en Linz y buena parte de la culpa la tendrán las manos de José Ángel Cortés, en las que hoy reposan las opciones de victoria del combinado nacional.