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«Si dominas la cabeza, lo demás viene solo»

Miguel Barquilla posa en el céntrico paseo cacereño de Cánovas. :: Lorenzo Cordero
Miguel Barquilla posa en el céntrico paseo cacereño de Cánovas. :: Lorenzo Cordero
  • El cacereño Miguel Barquilla, campeón absoluto de Extremadura de Men's Physique, cuenta las horas para ir al campeonato de España

CÁCERES. Buena estética, exhibición muscular y poses son las reglas de un deporte en el que la disciplina, la fortaleza psicológica y la materia prima son premisas ineludibles. Hablamos de fisioculturismo y, más concretamente, de la categoría Men's Physique, de la que Miguel Barquilla (Cáceres, 12 de abril de 1993) es actual campeón absoluto de Extremadura tras el I Open Nacional de Fisioculturismo y Fitness celebrado a principios de octubre en Almendralejo.

Extrapolando y salvando las distancias, se podría decir que Barquilla es una especie de Camarón de este deporte. Y es que, si el de San Fernando fue duramente criticado por el sector más purista del flamenco cuando cambió la forma de entender este arte, en los círculos más conservadores del deporte de la musculación tradicional también existe cierto recelo al respecto de una modalidad que gana enteros y comienza a adquirir cierta popularidad, acercando este mundo al gran público.

Pero, ¿cómo un deportista que ha pasado su juventud jugando 11 años en el Balonmano Paideuterion -incluso en la selección extremeña- es ya hoy una referencia en este mundillo? «Siempre he destacado un poco en lo físico y fueron los amigos del gimnasio los que me animaron a probar en esta categoría. Vi que las dietas me estaban dando buenos resultados y me animé».

Aunque la normativa es cambiante dependiendo del continente en el que se compita, a grandes rasgos, destaca Barquilla, «por lo general se busca una estética bien definida, ni demasiado grande ni demasiado pequeña. Es de torso para arriba. Las piernas no puntúan. Se necesita una buena estética, exhibición muscular y buenas poses».

Para este joven cacereño, la psicología es un actor principal para cumplir los retos: «Se necesita carga psicológica para no decaer. Lo más complicado, más que seguir dietas o ir al gimnasio, es tener la cabeza bien ordenada y aguantar las malas rachas. No siempre es bonito. Hay épocas en las que no te ves bien, pero tienes que seguir. Es bastante complicado, pero una vez tienes la cabeza dominada lo demás viene solo».

Y es que, a la rutina de entrenamientos en el gimnasio seis días a la semana y el domingo con ejercicios aeróbicos, se suma una estricta «dieta basada en seis comidas al día y en la que hay que cuadrar hidratos de carbono con proteínas y grasas, además de micronutrientes como vitaminas o minerales. Combinándolo todo dependiendo de la fase en la que se esté -musculación, definición, etcétera-. Suelo tenerlo todo preparado con antelación para no saltarme ninguna comida».

El próximo reto de este estudiante de dietética que lucha por ser entrenador personal está fijado en Almería, donde entre el 29 y 30 de octubre se celebrará el Campeonato de España. «Allí habrá mucho nivel. Tampoco quiero ponerme nervioso. Hay que ir a disfrutar y que pase lo que tenga que pasar», concluye.