Hoy

Polideportivo

La campeona de España de ajedrez aceptaría llevar velo en el Mundial de Irán

  • «No lo tengo claro, es importante documentarse primero, me gusta consultar», asegura Ana Matnadze

Ana Matnadze, campeona de España de ajedrez, animó a las clasificadas para el próximo Mundial femenino a "documentarse, informarse bien y consultar con otras jugadoras" antes de tomar una decisión sobre su participación en el campeonato, que se disputará el próximo febrero en Teherán.

La concesión de la sede del Mundial a la capital iraní, única ciudad que presentó su candidatura, ha llevado a algunas jugadoras, como la campeona estadounidense Nazi Paikide-Barnes o la ecuatoriana Carla Heredia (excampeona panamericana), a anunciar su renuncia al torneo, para no verse obligadas a llevar el hiyab cuando disputen las partidas. "En estos días estoy comentando el asunto con responsables de la FIDE (Federación Internacional), porque no tengo mucha información", dijo Matnazde en declaraciones a Efe. "También estoy hablando con jugadoras que estuvieron allí en febrero pasado. No lo tengo claro, es importante documentarse primero, me gusta consultar", añadió la española de origen georgiano.

"Solo por el velo no creo que yo dejara de ir", indicó Matnadze. "Si es solo eso, no veo que sea problema. Creo que es bastante seguro ir a Irán, un país que suele organizar muy bien los torneos. Quienes han ido no han tenido problema". La Maestro Internacional indicó que, en todo caso, tomará una decisión de forma coordinada con la otra española participante, la subcampeona europea Sabrina Vega, así como con el entrenador encargado de acompañarlas y con la Federación Española.

La competición

Matnadze se mostró, de entrada, muy interesada en "el formato" del Mundial, con eliminatorias directas entre las 64 jugadoras clasificadas. "Se juegan dos partidas clásicas; si hay empate, otras dos partidas rápidas; si sigue la igualdad, otras dos 'blitz'... Es muy duro, en los torneos largos sabes que sigues, aquí no, o ganas o te eliminan. Es un formato muy atractivo", destacó la jugadora. "Hay que cambiar la mentalidad, concentrarse de entrada solo en dos días y, si pasas de ronda, luego en dos más y así sucesivamente. Las cabezas de serie se deciden según la puntuación ELO", indicó.

La campeona de España individual acaba de disputar en Monzón (Huesca) el nacional por equipos, en el que su club, el Solvay cántabro, defendía el título y terminó cuarto. "La idea era luchar por el podio y mantener la categoría y fuimos capaces, aunque sufrimos un poco. Personalmente estuve muy bien, hice seis de siete, con solo dos tablas, pero en una competición así lo primero es el equipo", subrayó. "Puede pasar que haya partidas muy complejas en las que a ti te gustaría seguir, pero si al equipo le conviene tienes que hacer tablas", dijo como ejemplo.

Aunque ella vive en Barcelona, recordó que "es normal, como en cualquier otro deporte", que los clubes de una ciudad fichen a jugadores de lugares distintos para los grandes torneos.

Ana Matnadze nació en 1983 en Georgia pero representa a España, donde ya llevaba varios años viviendo, desde 2012. Habla siete idiomas y tiene dos carreras, Periodismo Internacional y Germánicas, pero el ajedrez es, dice, "lo que llena" su vida. "Cuando tengo tiempo hago colaboraciones, traducciones, algún trabajo de relaciones públicas. Pero ahora mismo, con todas las competiciones, tengo muy poco tiempo. Antes del Mundial de febrero tendré que jugar algo para estar en forma", indicó.

La campeona se siente "una más en España", donde parece que "lleva toda la vida" y donde es "superfeliz". Además, percibe una importante evolución de su deporte, tanto en aceptación como en resultados. "Hay un montón de torneos, la federación apoya mucho. Lo primero es popularizar el deporte, pero si los resultados acompañan es una motivación extra. Nunca antes España ha sacado tantas medallas, también en los torneos por edades", dijo Matnadze.

"Los Europeos sirven de clasificación para el Mundial. Los cinco españoles que hemos ido al Europeo, todos, estamos clasificados. Tres chicos y dos chicas. Ningún país, ni siquiera los de gran tradición como Rusia, Georgia o India, pueden decir lo mismo", subrayó la jugadora.

Su deseo imposible es haber jugado una partida con el que fue campeón del mundo cubano José Raúl Capablanca -"me gusta mucho su estilo, le imito"-, pero entre las mejores jugadoras del mundo no ve a ninguna invencible, ni siquiera a la vigente campeona, la china Hou Yifan. "Siempre he creído que todo es posible en la vida. Puede que no sea yo, pero alguien tiene que conseguir ganarla. Es la esencia del deporte, que no hay nadie invencible", afirmó Matnadze.

Y más cuando el tiempo no corre para los ajedrecistas tan rápido como para otros deportistas. "Hay jugadores de 80 o 90 años que se mantienen muy lúcidos. Siempre que te mantengas en forma física y mentalmente, puedes seguir mejorando. Pero es un deporte muy duro, muy exigente, hay que cuidar muchos aspectos. Tu juego depende incluso de cómo te vaya en la vida. Tienes que estar ajeno a todo lo que te pueda causar tensión", afirmó esta amante del baloncesto y practicante del tenis, que se define como "muy competitiva".