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Villar: «Blatter y Platini fueron grandes presidentes, injustamente inhabilitados»

Villar: «Blatter y Platini fueron grandes presidentes, injustamente inhabilitados»

El presidente suspendido de la FEF defiende su inocencia, asegura que se le ha tratado como a «un leproso» y promete «luchar hasta el último momento»

COLPISA

Ángel María Villar ha abierto fuego contra adversarios, instituciones, justicia y medios de comunicación. El presidente suspendido de la Federación Española de Fútbol (FEF) ha concedido una larga entrevista a 'El Español' en la que se despacha a gusto contra aquellos a los que acusa de haber precipitado su caída mediante la 'operación Soule', que motivó su detención el pasado 18 de julio, acusado de los delitos de administración desleal, falsedad documental, corrupción entre particulares y apropiación indebida. Pasó doce días en la cárcel, destino que también afrontaron su hijo Gorka y Juan Padrón, vicepresidente económico de la Federación.

Días después de su arresto, el Consejo Superior de Deportes (CSD) le suspendía por un año de sus funciones, poniendo fin a 29 años de mando con puño de hierro en el fútbol español de un hombre que llegó a ser también vicepresidente de la FIFA y de la UEFA. Profundamente dolido, Villar denuncia que se le ha tratado como a “un leproso”, acusa a sus rivales de haber “utilizado a los jueces y a los tribunales” para desgastarle cada vez que llegaba un periodo electoral, arremete con la “intromisión” del CSD, clama contra el “linchamiento mediático e institucional”, defiende su inocencia y la del resto de investigados en el proceso, subraya su determinación de “luchar hasta el último momento” y no descarta volver al puesto que ocupó durante casi tres décadas. Asegura, además, que Joseph Blatter y Michel Platini, rectores en su día de la FIFA y la UEFA, respectivamente, "fueron dos grandes presidentes" a los que se inhabilitó "injustamente".

Recuerda Villar que durante su mandato en la Federación le pusieron “cinco querellas”, todas ellas, mantiene, con el fin de desgastarle. Coloca en la diana al presidente de LaLiga, Javier Tebas. “Antes de ser presidente ya se había personado en un proceso judicial contra mí, ya me había descalificado más de 150 veces en los medios de comunicación, había solicitado varias veces que me abrieran expedientes sancionadores. Y en varios procesos electorales había estado en contra de mí”, indica Villar, quien se queja de haber sufrido “descalificaciones, expedientes, querellas, de todo”. Reprocha el bilbaíno a los nuevos dirigentes de la Federación que no hayan acudido en su defensa ante las “siete acciones” ejercitadas por Tebas para abrirle expediente sancionador. “Me ha insultado 150 veces. Qué fácil es hablar desde el no sufrimiento de todas estas cuestiones. Y, por cierto, nadie le dice nada”, lamenta.

Se vanagloria de haber sido “un hombre muy resistente”, lo que le ha permitido afrontar las acometidas dentro de la Federación. “Me considero un luchador nato”, remarca, aunque puntualiza que el golpe recibido con su detención fue “terrible”. “Me han lanzado a mí, a mi hijo, a mi familia, al barro... Y además para mi mujer terrible, porque ver a su marido y a su hijo encarcelados en una celda, echados al barro de la sociedad española y mundial del fútbol (porque soy conocido), no es fácil de llevar”, apunta antes de aclarar que ha vuelto “a luchar” a sus 67 años.

'Pena del telediario'

Repasa Villar el modo en que se produjo su detención, cuando agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (OCO) acudieron a su casa y procedieron a registrarla en busca de dinero, joyas y documentos. “Me dijeron que podía hacer una llamada y llamé a mi abogado. Me revisaron toda la casa. Se llevaron mucho menos de lo que esperaban, no llenaron ni la mitad de una caja (y traían tres). En casa tenía 1.500 euros, esos me los dejaron. Se llevaron el móvil, un iPad y algún pendrive con fotografías históricas de la familia y de mi actividad”, indica.

Tras “cinco o seis horas”, los agentes le metieron en el furgón para trasladarle a la Federación y al salir del garaje le aguardaba un aluvión de cámaras. Villar afrontó a partir de ahí la llamada 'pena del telediario'. Se muestra especialmente dolido por ello. “¿Quién dijo que me habían detenido, si dicen que el expediente es secreto? Pero qué casualidad que al poco rato de llegar la Guardia Civil yo ya veía por la ventana que había periodistas abajo. ¿Quién ha filtrado eso?”, manifiesta.

Villar alude a las condiciones que hubo de afrontar en el calabozo de la Guardia Civil en Las Rozas, una vez finalizado el registro en la sede de la Federación, donde pasó dos noches antes de ir a la Audiencia Nacional. “Era un calabozo de 9 o 10 metros cuadrados, sin ventana, solo para mí. Con un timbre por si tienes necesidades físicas. Yo tuve en dos ocasiones. Te llevan a un cuarto de baño donde el guardia civil está a dos metros tuyo. No sé si será el protocolo exactamente... Es humillante que vayas a hacer de cuerpo y tengas un guardia civil a un metro viendo cómo estás haciendo tus necesidades”, señala.

«Golpe de Estado»

Asegura que “el sistema” les ha “torturado” a Juan Padrón y a él. Para quien fuera su mano derecha en la Federación únicamente tiene buenas palabras. “Le embargaron las cuentas y los bienes inmuebles, le quitaron el pasaporte y tiene que firmar todas las semanas en un juzgado. Fue encarcelado y allí casi se muere. Ha tenido también un linchamiento mediático e institucional. Ha sido un gran vicepresidente, siempre ha estado dispuesto a servir al fútbol español. Igual que los demás investigados, no ha cometido ningún ilícito penal”.

Defiende igualmente la inocencia de Joseph Blatter y Michel Platini, quienes fueran presidentes de la FIFA y de la UEFA, respectivamente, hasta su caída por la corrupción. “A Blatter y Platini no les encontraron nada. Han sido injustamente inhabilitados, fueron dos grandes presidentes”, sostiene Villar, que afea a los actuales rectores de la FIFA no haber salido en su defensa cuando estalló el 'caso Soule' escudándose en que se trataba de un “asunto interno”.

Mantiene que lo que ha ocurrido es “un golpe de Estado en la Federación contra el presidente y los directivos” y avisa que no cejará en su empeño de demostrar su inocencia. “Si tengo que ir a Estrasburgo o a cualquier tribunal internacional, lo voy a hacer”.

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