Nueva grieta en el atrezo del 12-S

Tamargo, junto a cuatro jugadores el pasado 12 de septiembre. :: A. Méndez/
Tamargo, junto a cuatro jugadores el pasado 12 de septiembre. :: A. Méndez

Contradiciendo lo afirmado en la escenificación de la compraventa del Cacereño, Tamargo se desmarca de IQ Finanzas

J. CEPEDA CÁCERES.

La perenne incertidumbre institucional existente en el Cacereño ha dejado de ser solo pábulo relacionado con las altas esferas de la entidad para, a través del efecto dominó, tocar de lleno al ámbito meramente deportivo.

Si bien el entrenador del Cacereño, José María Rebollo, hizo el pasado domingo un llamamiento a los responsables del club para tener voz y voto con los fichajes invernales necesarios para completar su plantel, la ausencia de transparencia en el organigrama está generando cierta controversia.

El primero en cubrirse las espaldas ha sido José Luis Tamargo. Pese a aterrizar en Cáceres de la mano de IQ Finanzas como director deportivo, el asturiano ha reconocido a este diario sentirse desubicado después de que algunas decisiones que atañen a su parcela se hayan tomado sin su consentimiento. La última, la marcha del portero Lopito al Mancha Real. Asegura, además, que han existido movimientos para buscar refuerzos. Gestiones que, pese a contar con el visto bueno del cuerpo técnico, no han fructificado hasta el momento por no tener la aprobación del mandatario Antonio Martínez Doblas.

Tamargo: «Nadie sabe dónde estamos. Es lamentable que un equipo como el Cacereño esté así»

Contradiciendo hoy la versión que se dio en la farsa del 12 de septiembre con la escenificación de una compraventa de la entidad no satisfecha en las instancias oficiales, Tamargo desvela ahora que su contrato acordado con Doblas, que se extiende por cuatro años, es con el Cacereño y no con IQ Finanzas. Una nueva grieta nada desdeñable en el atrezo confeccionado para aquella puesta de largo.

Sin comunicación fluida con el oficioso director general de la entidad -Luis Puebla- ni tampoco con el aspirante a propietario -Álvaro López-, José Luis Tamargo se muestra crítico con el vacío de poder: «Nadie sabe dónde estamos. Es lamentable que un equipo como el Cacereño esté así. Yo no puedo hacer más ni me puedo convertir en presidente». A su vez, reconoce que su futuro es incierto. Cabe destacar que Tamargo ya fue apartado de la dirección deportiva del Real Avilés bajo la gestión de IQ Finanzas la pasada temporada.

Por su parte, Luis Puebla no atendió ayer el requerimiento de este diario para poder ofrecer así su punto de vista respecto a la verdadera toma de decisiones.

Mientras, sin documento público alguno que avale el cambio de titularidad en el accionariado de la sociedad anónima deportiva, Álvaro López continúa desde México implementando su estrategia de marketing multinivel, siendo el Cacereño uno de sus activos temáticos. En una causa diferenciada de la gestión del decano del fútbol asturiano, el propio López se las verá en abril en los tribunales con el exadministrador del Real Avilés, José Ramón Cañedo, por un presunto incumplimiento de contrato llevado a cabo por el empresario chileno.

Por otra parte, el grupo de trabajo dirigido por Rebollo se irá de vacaciones mañana viernes para regresar a la actividad el 2 de enero.

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