TERCERA

«Las decisiones del Cacereño son privadas»

Álvaro López, el pasado mes de septiembre en Cáceres. :: a. méndez/
Álvaro López, el pasado mes de septiembre en Cáceres. :: a. méndez

Obviando los procedimientos legales de las SAD, el empresario Álvaro López se erige a sí mismo virtual mandatario del club

J. CEPEDA

cáceres. En su zona de confort de las redes sociales, donde censura la opción de réplica a la parte aludida, Álvaro López -el empresario chileno que aspira a hacerse con las riendas del Cacereño- volvió a salir ayer al paso de una información publicada en este diario, en la que se evidenciaba una nueva grieta respecto a la hasta ahora insatisfecha operación de compraventa integral del club de la carretera de Salamanca. «Las decisiones del Cacereño son privadas de la administración y no las tomo reportándole a nadie», esgrimía en su muro.

Unas declaraciones en las que el director ejecutivo de IQ Finanzas ignora u obvia los cauces legales para proceder a un cambio de titularidad en el accionariado de una sociedad anónima deportiva. Y es que la legislación española contempla que sea el Consejo Superior de Deportes el que tenga que conceder una autorización previa cuando el traspaso sea igual o superior al 25 por ciento del accionariado. Desde el órgano público estatal, integrado en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, se arroja que hasta el momento el 98 por ciento del accionariado está en manos de una mercantil de la que Antonio Martínez Doblas es administrador único.

Tampoco existe novedad alguna en el Registro Mercantil de Cáceres, cuyo último acto inscrito relacionado con el Cacereño se remonta al 12 de abril de 2017 con la convocatoria de una asamblea. En ella se debió haber tratado un mes después, entre otros puntos, la cesión de restantes derechos económicos que eventualmente pudiesen devengarse en el futuro con motivo de la transmisión de los derechos federativos del jugador Alexander Alegría, según se recoge.

Al margen del tipo de contrato privado que mantengan las dos partes respecto a las condiciones de la supuesta compraventa, lo único cierto es que lo anunciado aquel 12 de septiembre no supera, por el momento, la prueba del algodón.

Como arenga a sus seguidores, Álvaro López también lanzó vacuas perspectivas de futuro como complemento a su particular defensa: «Hemos tomado muchas decisiones que se ejecutarán en los próximos días». Del mismo modo, el responsable del sello de inversiones colectivas señaló que prevé abrir «instrumentos de inversiones en fútbol con un porcentaje garantizado de ganancias» en las ciudades donde radican los equipos que dice poseer, entre ellas Cáceres.

Pese a que en la jerga profesional publicitaria su política comunicativa cumple los preceptos básicos del marketing multinivel, López se desmarca de tal catalogación: «No he participado de multiniveles ni nunca he sido multinivel. Dirigimos inversiones y hemos enriquecido a mucha gente a través de mis charlas y de mi educación financiera para invertir en bitcoins, bolsa y otros», argumenta.

Como cierre, el empresario tachó de «falsedad» la contrastada y perfectamente verificable información publicada en las páginas de este periódico, donde también se hacía mención a la postura del director deportivo de la entidad, José Luis Tamargo, quien se desmarcaba de vinculación contractual alguna con IQ Finanzas, pese a que aquel 12 de diciembre se dijo que llegaba al club como miembro de este sello.

Al margen de los desmanes institucionales protagonizados con el beneplácito del mandatario Antonio Martínez Doblas, el grupo de trabajo dirigido por el técnico José María Rebollo se irá hoy de vacaciones para regresar a la actividad el próximo 2 de enero. Es probable que jugadores como Pablo Suárez, en busca de minutos en otros lares futbolísticos, no retornen a la carretera de Salamanca. También está por ver cómo se refuerza el plantel con miras a la segunda vuelta y a la más que probable batalla final por el ascenso.

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