Las cinco vidas de un portero eterno

Es la quinta vez que Manu reaparece tras un periodo de inactividad. Puso fin a su primer retiro en 2011 poco después del verano ante la llamada de Pastelero para incorporarle al Jerez. Acabada esa temporada 2011-12 no pensaba tampoco en colgar los guantes y sin equipo se mantenía en forma entrenándose con el refundado Cerro de Reyes de Primera Regional.

El Mérida acudió entonces en su búsqueda para reclutarle de nuevo en su objetivo de ascenso que culminó tres años después dando el salto a Segunda B. Pero el club romano no le renovó y el veterano pacense se vio obligado a un paro no deseado en el inicio de la campaña 2015-16 al quedarse sin equipo que se ajustaran a sus necesidades. Su tercera vida se la concedió otra vez el Jerez en septiembre de 2015 por la lesión de Álex Grajera. Recuperado el montijano, en noviembre Manu dejaba la entidad y tampoco en ningún momento se planteó la retirada. Pero en enero el club templario volvía a ficharle hasta final de temporada, aunque no la llegó a cumplir porque en marzo el portero pacense se marchó a petición propia.

En Calamonte, Manu quema su quinta vida, aunque avisa que le queda cuerda para rato. «No descarto seguir. Tengo una edad para no ponerme plazos. Pero mientras en mi cabeza tenga ilusión y mi cuerpo responda seguiré. Lo primero es acabar bien y disfrutar. De momento voy a entrenar cada semana y después veré con qué sensaciones acabo y y lo valoraré todo».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos