Liderato con mesura para el Cacereño

Luismi celebra el primer gol del Cacereño ante la desesperación del portero montijano Antonio. CORDERO/ L.
Luismi celebra el primer gol del Cacereño ante la desesperación del portero montijano Antonio. CORDERO / L.

Los verdes vencen con efectividad al Montijo y aprovechan el pinchazo del Moralo para estrenar posición de privilegio

J. CEPEDA CÁCERES.

Poco brillo, victoria y liderato. Así y en ese orden se encaramó ayer el Cacereño a lo más alto de la clasificación tras derrotar al Montijo en el Príncipe Felipe por dos goles a cero y aprovechar horas más tarde el pinchazo del Moralo en su feudo frente al Diocesano.

2 CACEREÑO

0 MONTIJO

Cacereño
Jiménez; Neto, Santi Polo, Carlao, Alberto, Elías Molina, Nacho Méndez (Pablo Suárez, min. 74) (Keko, min. 92), Marcos Torres, Javi Navarro, Álex García y Luismi (Juanqui Núñez, min. 87).
Montijo
Antonio; Carlos, Lauri, Matute, Pantoja (Beto, min. 66), Escorial (Javi Pérez, min. 46), Albertino, Jesús, Juanpa, Gabri y José Luis (Tienza, min. 57).
Goles
1-0: Luismi, min. 45. 2-0: Nacho Méndez, min. 58.
Árbitro
Calvo de Mora Chamizo. Amonestó a Santi Polo por los locales, así como a Lauri y Pantoja por el Montijo.
Incidencias
Alrededor de 600 espectadores en el regreso al Príncipe Felipe. El Cacereño no presentó entrenador.

En un ejercicio futbolístico de mesura y efectividad, nunca con adornos que encendiesen la llama del fervor generalizado, el equipo verde regresó a un césped, el suyo, que como única novedad presentó algo más de verdor de cara a la galería. Lo cierto es que, a la práctica, la superficie evidenció idénticas irregularidades a las ya existentes antes de la resiembra. Una leve mejoría que no parchea el mal crónico de un terreno empobrecido y que pide a gritos una sustitución integral.

Luis Américo Scatolaro, que en el acta figuró como auxiliar encargado del material, no hizo grandes revoluciones en el once inicial del Cacereño, aunque bien es cierto que por vez primera partieron de inicio cinco de los ocho jugadores que en septiembre llegaron de la mano de IQ Finanzas. Entre ellos, Alberto, que suplió en el eje de la defensa al sancionado Juanjo Polo.

Quizás la ausencia más significativa fue la de Viñuela. El veloz extremo, en la órbita de equipos de como el Toledo, salió a calentar en la recta final de la primera parte, cuando el marcador rezaba aún el cero a cero. También lo haría durante toda la segunda, sin llegar nunca a saltar al campo. ¿Ha sido un castigo?, se le preguntó a Scatolaro en sala de prensa: «No. El jugador, mientras esté aquí y tenga la posibilidad de contar con él, es una alternativa, una variante. Creo que en este momento está con su cabeza en otro lado y no está al cien por cien en lo que nosotros pretendemos. Yo tengo que velar por los intereses del Cacereño y de los jugadores que se quieren quedar. Si alguien se quiere ir, tendrá que ver con quién arregla la situación», esgrimió el preparador.

En lo meramente futbolístico, al Cacereño le costó ayer reponerse al parón navideño. Lentos, previsibles e imprecisos en tareas combinativas, los verdes no demostraron en la primera mitad ningún tipo de supremacía ante un rival mermado por las bajas y que intentó plantar cara en la medida de sus posibilidades. No obstante, la única acción de cierta envergadura del equipo visitante la protagonizó Gabri en el minuto 25, cuando su disparo frontal desde fuera del área salió desviado a la derecha de la meta defendida por Jiménez. Hasta entonces, el Cacereño no había encontrado fisuras por las que penetrar.

Con un Marcos Torres tan voluntarioso como errático en los compases iniciales, el Cacereño pinchaba en hueso cada vez que cruzaba la línea de tres cuartos. El propio Marcos Torres, que luego resultaría primordial con dos sosegadas asistencias de gol, pudo haber inaugurado el marcador en el minuto 32. Con todo a favor, el jugador verde se llenó de balón dentro del área y envió el esférico por encima de la portería de Antonio. Luego llegaría un duro disparo de Luismi desde fuera del área que el portero visitante se encargó de repeler.

En el 38, el colegiado anuló una acción que terminó en gol de Álex García al considerar que el delantero del Cacereño se aprovechó del rechace en posición antirreglamentaria. Ya en el ocaso de la primera parte, el equipo verdiblanco abrió la lata gracias a un certero lanzamiento cruzado de Luismi, quien supo aprovechar la asistencia de Marcos Torres desde el perfil derecho.

Lejos de salir de los vestuarios tocado y hundido, el Montijo afrontó los primeros minutos de la segunda parte dando un pequeño paso hacia adelante, aunque sin generar peligro real. Todo un espejismo al que Nacho Méndez en las filas del cuadro local se encargó de poner fin tras una jugada de tiralíneas entre Neto y Marcos Torres en banda derecha. Este último profundizó hasta la línea de fondo para servir al corazón del área, donde Nacho Méndez demostró la suficiente pegada como para poner la sentencia en el minuto 58.

Fue a partir de entonces cuando el Montijo sacó la bandera blanca de la rendición y tan solo la falta de puntería del equipo local impidió un marcador más abultado. Como anécdota quedará el testimonial debut de Keko con la elástica verde, saltando al campo justo antes del pitido final en sustitución del lesionado Pablo, que había entrado ya avanzada la segunda mitad como hombre de refresco.

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