Hoy

El Jerez mantiene el pulso por la cuarta plaza

Vázquez Bermejo, entrenador del Jerez. :: PAKOPÍ
Vázquez Bermejo, entrenador del Jerez. :: PAKOPÍ
  • El Díter Zafra pone las ocasiones y los templarios sentencian el partido a la contra

El Jerez no pierde el pulso por la cuarta plaza y se mantiene al acecho del Azuaga igualado a puntos tras su victoria en Zafra. Díter y Jerez afrontaron un partido con muchos alicientes de cercanía geográfica y de reencuentro entre exjugadores, así como la vuelta de Vázquez Bermejo al Nuevo Estadio. Todo se combinó en un partido bonito y donde el colegiado Bote González cobró cierto protagonismo en acciones muy discutidas por la afición local. Especialmente en un posible penalti muy protestado en el área templaria por mano de un defensor visitante tras golpearle en un disparo de Javi Aranda, que el colegiado, bien situado, no señaló y que habría podido suponer el empate a 1.

Fue un choque que se rompió a los nueve minutos cuando en una falta sin peligro y algo lejana, la ejecutaba con maestría Jorge Zafra y en el interior del área la peinaba Barrero para que Ferreirinha de cabeza y a bocajarro batiera al guardameta local. Un jarro de agua fría con un aspecto positivo, y es que quedaban 81 minutos de juego para que el Díter equilibrara el marcador. Ese tanto lo buscó el Jerez con una presión muy alta, y el Díter comenzó a aprovecharlo también con la presencia de un omnipresente Víctor Rodríguez junto al barcarroteño Jesús Marabé, los dos mejores del equipo local. Poco a poco, siempre tratando de sacar el balón jugado desde atrás con acciones muy vistosas, se crearon ocasiones en la meta de Álex. Eso ratificó los quince minutos finales del primer período muy buenos del cuadro local.

En la segunda parte, el equipo de Ito quiso continuar con el buen nivel que había ofrecido en el primer acto y así tuvo el primer aviso en el 48 cuando un medido centro-chut de Dani Cabello lo tuvo que atajar el guardameta. A partir de ahí, arrancó media hora muy buena del Díter. Bien es cierto que hubo dos condicionantes: el marcador en contra y el riesgo de contragolpes del cuadro visitante, encabezados por Juanito de la Cruz y Juan Germán.

El Díter tuvo más el balón y más aproximaciones. Sin embargo, en un contragolpe y en una acción rápida de ataque, Juan Germán fusilaba a Jesús Torres en el interior del área para poner el definitivo 0-2.