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tercera

Adolfo Muñoz abre la veda de críticas al colectivo arbitral

Adolfo Muñoz vio la segunda parte desde la grada. :: J. REY
Adolfo Muñoz vio la segunda parte desde la grada. :: J. REY
  • Tras la derrota con polémica frente al Don Benito, el entrenador del Cacereño se mostró visiblemente contrariado

CÁCERES. Pasadas las dos de la tarde del último domingo, a más de un árbitro extremeño debieron de pitarle los oídos. En especial, al colegiado placentino Quijada Alcón, que a esas horas ya estaría recogiendo sus enseres para abandonar el Príncipe Felipe.

El motivo es público y notorio; la airada crítica protagonizada en sala de prensa por el entrenador del Cacereño, Adolfo Muñoz, tras el encuentro que su equipo perdió frente al Don Benito y que no estuvo exento de polémica. «Parece que molesta que estemos los primeros. Todo el mundo se queja y a lo mejor nosotros lo tenemos que hacer más», dijo refiriéndose no solo a la actuación arbitral de esta última jornada liguera, sino también a algunas precedentes que quedaron silenciadas en el seno del Cacereño. «Cuando pierdes, a uno le gusta que por lo menos el rival se haya ganado los puntos en el campo. El árbitro ha sido muy favorable para el equipo visitante y eso nos ha condicionado», aseveró visiblemente contrariado.

Sobre la jugada de la expulsión de Carlos García, aunque finalmente acabó por no disculpar al jugador por ver la segunda amarilla, sí pareció hacerlo en primera instancia: «El mayor castigo para un equipo es que después de un penalti que por lo menos es dudoso, se intente hacer más daño al equipo con una expulsión cuando sabes que no ha sido penalti. Once contra once, esta partido no se nos hubiera ido. El fútbol no ha sido justo con nosotros», explicó Muñoz de forma tajante. Luego, repreguntado al respecto sobre el comportamiento del lateral, dio una respuesta más políticamente correcta: «No voy a disculpar al jugador, ni mucho menos. Pero es la situación que se dio. La máxima culpa la tiene el jugador».

Una acción cuya resaca también arrojó la expulsión del propio técnico verdiblanco en el descanso por sus reiteradas protestas, por lo que tuvo que ver la segunda parte desde la grada.

Ya mirando al frente y con la vista puesta en el partido que el todavía líder jugará en Almendralejo frente al Extremadura, el míster abogó por que sus hombres no bajen la cabeza y continúen trabajando del mismo modo que lo han venido haciendo hasta el momento.

Las dos únicas derrotas protagonizadas hasta hoy por el Cacereño -contra Jerez y Don Benito- han sido en su propio terreno de juego. Una superficie quemada, enfermizamente terminal y que dificulta que los jugadores más técnicos puedan desplegar su máximo potencial.

Por su parte, con la ausencia de los anunciados trabajos de impermeabilización en la visera de Tribuna, las filtraciones de agua se tradujeron en charcos en algunos sectores de la grada.