Hoy

tercera

Derroche verde sin recompensa

Los calabazones celebran el tanto de Garretas en el ocaso del partido ante la decepción de los locales. :: J. REY
Los calabazones celebran el tanto de Garretas en el ocaso del partido ante la decepción de los locales. :: J. REY
  • El Cacereño, con uno menos durante toda la segunda parte, se vio superado por un Don Benito valiente y nada especulador

Hubo espectáculo, tensión, intensidad y polémica. Tan solo la conjugación de los fenómenos meteorológicos con el enfermizo estado del terreno de juego del Príncipe Felipe impidió que la jornada futbolística hubiese sido algo más vistosa, sobre todo en los aspectos más técnicos.

En medio de este cóctel, con o sin la ayuda del trencilla Quijada Alcón, el Don Benito mancilló ayer (1-2) el feudo del aún -pero con solo tres puntos de ventaja- líder Cacereño, ante el que se plantó con una propuesta valiente y sin dar cabida a la más mínima especulación. Y es que los calabazones creyeron en sus posibilidades en todas las fases del partido ante un equipo verdiblanco que arrojó un gran derroche físico, jugando la segunda parte íntegra con un jugador menos por la autoexpulsión de Carlos García.

En una primera parte sin claras ocasiones de gol pero no exenta de intensidad y lucha física sobre el resbaladizo barro del coliseo verde, el equipo de Emilio Sosa ya dejó entrever su predisposición ofensiva con varios fueras de juego. Sería a balón parado cuando llegase el primer susto para el Cacereño, con un Edu Moya que tuvo que sacar el balón bajo palos tras un córner envenenado en el minuto 13. El veterano jugador partió esta vez de inicio en el eje de la defensa por la obligada ausencia de Mansilla. Apenas un minuto después fue Minaya en campo contrario el que probaría suerte, pero su disparo en buena posición con su pierna menos buena salió desviado de la meta defendida por Sebas Gil.

El vaivén del juego en ambos campos no arrojó reseñables actuaciones hasta unos buenos minutos del Cacereño en la recta final de la primera parte, con tres acercamientos peligrosos. Y justo cuando los locales más apretaban llegó la jugada que comenzaría a marcar el partido. El colegiado Quijada Alcón señaló un penalti tan pitable como dudoso cuando Carlos García, tras tocar balón, derribó dentro del área a Abraham Pozo. La acción acarreó tarjeta amarilla al defensor y él mismo se granjeó la segunda con sus airadas y reiteradas protestas, dejando a su equipo con diez. El propio Abraham Pozo, de certero disparo a la derecha de Camacho, puso por delante a los suyos en el minuto 44. Con el ambiente caldeado, el entrenador local, Adolfo Muñoz, fue expulsado en el descanso.

En la reanudación, el Cacereño se conjuró para intentar revertir la situación y su insistencia se tradujo pronto en alegría, cuando Fran Minaya hizo rugir a la poblada grada de tribuna tras un buen zurdazo que fue celebrado con ahínco e incluso rabia. A partir de ese momento, Cacereño y Don Benito se comportaron de forma loable y ambas escuadras fueron literalmente a por el partido.

Lejos de venirse abajo, los visitantes continuaron poniendo cerco a la meta de Camacho y Juanlu, con todo a favor en el corazón del área, no acertó a culminar en el 58. Las constantes asociaciones entre el talentoso Abraham Pozo y el imponente Miguel Ángel tuvieron su punto álgido en el 64, cuando el segundo en discordia perdonó maternalmente dentro del área otra clara ocasión de gol. Pese a contar con uno menos, el Cacereño tenía armas para la réplica y en este caso fue Pino el que, con lentitud en la ejecución, no estuvo afortunado. También Martins, extraordinariamente combativo durante todo el choque, a punto estuvo de rematar una ocasión casi en línea de gol.

Pese a la exigencia física desplegada por sus hombres durante toda la segunda mitad en un terreno de juego muy pesado, Adolfo Muñoz, que se mostró muy crítico en sala de prensa con la actuación arbitral, no optó por hacer un tercer cambio que hubiese conferido algo de frescura en la recta final. El Don Benito comenzó a adueñarse de la pelota y en un córner botado en el 86 Garretas puso el definitivo 1-2. Un tanteo que los dombenitenses podrían haber incluso ampliado si Asensio o Abraham Pozo hubiesen atinado con alguna de sus respectivas contras. Como curiosidad, Emilio Sosa hizo coincidir en los últimos minutos a Patri y a su hijo Patri júnior. Una estampa muy poco habitual.

Carracedo

Tras el partido, se desvelaron cuestiones de la plantilla como el futuro de Cristian Carracedo, que parece estar lejos del Cacereño. «Tiene unos problemas personales que harán que se marche cuando se tenga que marchar. Vamos a intentar ayudarle y en ello estamos», confesó al respecto Adolfo Muñoz.